La violenta intervenciĂłn policial que buscaba desarticular la marcha de casi mil indĂgenas que se oponen a la construcciĂłn de una carretera que divide el Parque Nacional TIPNIS, ha traĂdo amplias repercusiones para el mandatario Evo Morales. Claudia HernĂĄndez, investigadora del Programa Sociedad y PolĂtica de LyD, asegura que la represiĂłn y la fuerza utilizada en este episodio paralizan el proyecto y exponen al gobierno del MAS a graves acusaciones de violaciĂłn a los derechos humanos de los marchistas.
El intento de desarticulaciĂłn significĂł un centenar de heridos y cerca de 200 detenidos, y las excusas de la autoridad de responsabilizar a los fiscales por la decisiĂłn de intervenir la marcha y a los policĂas por la violencia practicada han quedado desmentidas. Esto significĂł las renuncias de la Ministra de Defensa Cecilia ChacĂłn y recientemente, tras la presiĂłn ciudadana, del Ministro de Gobierno, Sacha Llorenti. Junto con esto, una decena de parlamentarios de oposiciĂłn presentaron una demanda por genocidio al gobierno de Morales, la cual fue aceptada por la FiscalĂa General, lo que abre una investigaciĂłn para definir responsabilidades en el caso y juzgar a los implicados.
Los indĂgenas y grupos ambientalistas rechazan la construcciĂłn de esta carretera de mĂĄs de 300 kilĂłmetros, financiada por Brasil, porque temen que cause daĂąos ambientales en el Parque Nacional y promueva la invasiĂłn de campesinos y cultivadores de coca en la zona.
MĂĄs allĂĄ del impacto o beneficio socioeconĂłmico que puede significar la construcciĂłn de la carretera, estos hechos han sido considerados como la mayor secuela de la violencia polĂtica y social con la que ha actuado el gobierno de Morales. A pesar que, la represiĂłn era una de las principales causas por las que el mandatario luchaba siendo oposiciĂłn, calificando de âasesinosâ a quienes resguardaban la seguridad, ahora ĂŠl es el responsable, de la violenta intervenciĂłn de la marcha, sobrepasĂĄndose todo lĂmite de acciĂłn estatal enmarcada en la ConstituciĂłn y la ley.
El fuerte impacto en la opiniĂłn pĂşblica se viene a sumar a lamentables episodios como los efectos del alza del precio de los combustibles (gasolinazo), el conflicto en Caranavi que terminĂł con dos muertes y la ley de autos chutos, que adelantan un escenario de polarizaciĂłn mayor en el paĂs vecino. Las organizaciones sociales que han repudiado lo ocurrido el domingo pasado, han convocado a dar un voto de castigo al gobierno en las prĂłximas elecciones judiciales del 16 de octubre, que de ser adverso, revelarĂa que el presidente ha traicionado y perdido una parte importante de sus bases de apoyo, por lo que su liderazgo estĂĄ en entredicho.