6 de noviembre de 2017

Entrevista a Juan Andrés Fontaine en La Tercera: “El ministro Eyzaguirre interviene directamente en la campaña presidencial”

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Una rápida respuesta generó en el comando del ex Presidente Sebastián Piñera la entrevista del ministro Nicolás Eyzaguirre publicada el domingo pasado en La Tercera, donde el titular de la billetera fiscal criticó reiteradamente el programa económico del candidato de oposición solo dos semanas de la primera vuelta presidencial.

A través de Juan Andrés Fontaine, uno de los coordinadores del equipo económico y Consejero de Libertad y Desarrollo, el piñerismo respondió: “El ministro está en su derecho de proyectar su visión sobre lo que está ocurriendo con la economía, y las políticas que impulsa el gobierno, pero sorprende mucho que dedique el grueso de la entrevista a hacer una crítica política al programa del candidato Sebastián Piñera. Eso es intervenir directamente en la campaña presidencial”, fustigó.

El ministro ironizó respecto a la posibilidad de poder ahorrar US$ 7.000 millones de gasto fiscal en los próximos cuatro años, como plantean ustedes. “Cuéntenme una de vaqueros”, dijo.

Efectivamente ironiza respecto a la cifra, señalando que estaría “fuera de rango”. Pero pienso que está fuera del rango de lo que este gobierno y su manejo presupuestario ha demostrado. Pese a los esfuerzos del ex ministro Valdés, este es un gobierno que ha mantenido un déficit fiscal cercano al 3% del PIB por año y la deuda bruta pasó de 12% del PIB al 24%, razón que provocó la recalificación adversa de su perspectiva de riesgo crediticio.

¿Entonces sí es una propuesta viable?

Absolutamente viable, no es “inconsistente”, como dice el ministro. Los US$ 7.000 millones vienen del ahorro a lo largo de los próximos cuatro años, lo que representa un 2,5% del presupuesto fiscal de un año. El mismo presupuesto que ha crecido un 23% en el último cuatrienio. Por eso decimos que ese 2,5% no parece “fuera de rango”. Nicolás Eyzaguirre, como ministro de Hacienda experimentado, conoce los espacios que hay para aplicar una política fiscal más austera y rigurosa.

Eyzaguirre asegura que para lograrlo sería necesario cortar programas sociales. ¿Ustedes determinaron cuáles serían?

El ministro sabe que hay múltiples pruebas de mal gasto, de contrataciones excesivas, de duplicación de funciones y programas ineficientes. No siempre se trata de cortar los programas, muchas veces es reformular o fusionarlos.

Dicho esto, no nos parece oportuno detallar hoy los estudios que hemos hecho respecto a qué hacer con los programas en especifico. Pero, como ejemplo, me parece que hay indicios de abusos, falta de fiscalización y falta de sanciones en el uso de las licencias de enfermedad de hijos menores, que ha subido en $ 40.000 millones desde 2013 en adelante. También ocurre en las licencias médicas de Fonasa, que en términos reales han crecido sobre los dos dígitos por año.

Otro crítico de este ahorro fiscal fue Osvaldo Rosales, economista asesor del candidato Alejandro Guillier, quien señaló que este ajuste es una “amenaza” al sector público. ¿Habrá despidos?

Ningún empleado público abnegado y trabajador, como lo son en su inmensa mayoría, tiene porqué estar preocupado por un despido. Cuando hablamos de reformulación de programas se puede generar ahorros, pero eso no necesariamente requiere despidos de los funcionarios.

El ministro también criticó fuertemente la propuesta tributaria de la candidatura de Piñera. Dijo que era similar a lo que propone Donald Trump en EE.UU.

La comparación con la propuesta tributaria de Trump es una exageración burda. Él propone una rebaja en la tributación de las empresas de 35% a 20%, 15 puntos de recorte de la tasa. El ex presidente Piñera propone bajar la tasa a 25% para las empresas del sistema semi integrado, que a partir de 2018 pagarán un 27%. Es un ajuste modesto, pero significativo, porque reconoce que no debemos cargar a las empresas más allá del promedio de los países de la OCDE. Además, ese promedio viene cayendo, y no solo por Trump, sino porque los países han constatado que la competencia tributaria es muy importante para atraer inversiones.

En pensiones, Eyzaguirre afirma que existen las mayores diferencias “filosóficas” respecto a la visión del gobierno y la oposición. De hecho, alude a la solidaridad de la reforma que presentaron, lo que no se encontraría en la propuesta de Piñera.

El ministro incurre en dos imprecisiones en estas materias. Dice que el programa del ex presidente, al proponer un alza de cuatro puntos en las cotizaciones, incluye un impuesto al trabajo similar al que plantea la reforma del actual gobierno (cinco puntos de mayor cotización). Pero la gran diferencia, es que en nuestro programa esos cuatro puntos completos van a las cuentas de ahorro personal de los trabajadores, administrados por las AFP. Eso dificilmente puede considerar un impuesto, más bien es una forma alternativa de remuneración. La noción del impuesto, que podría impactar el mercado laboral, son los dos puntos de esa mayor cotización que irían a un fondo de reparto según lo diseño este gobierno. Además genera dudas de cómo se administrará, puede haber presiones políticas sobre ese ente estatal, o manejos como se ha visto en los casos de Dipreca o Capredena.

¿Y la segunda imprecisión?

Es que la reforma del gobierno no es más progresiva; las cotizaciones previsionales gravan solo a los trabajadores que tienen contrato, por lo que excluye al resto (por ejemplo, empresarios), y a través del tope imponible se excluye también a las remuneraciones más altas. Es mucho más progresivo financiar un mejoramiento del Pilar Solidario con impuestos generales, como proponemos nosotros.

Con todo, más allá de estos temas en específico, Eyzaguirre aseguró que las propuestas de los distintos candidatos, incluso de la oposición, muestran una “continuidad de las ideas” de este gobierno. ¿No hay diferencias fundamentales, en su opinión?

Es más o menos obvio que cada gobierno construye sobre lo que deja el anterior. Un programa serio siempre debe tener elementos de continuidad; pero el diagnóstico es diametralmente distinto al que aplicó el gobierno de la Nueva Mayoría. Nosotros proponemos que, las carencias sociales, no se resuelven fundando un nuevo modelo, sino perfeccionando las políticas públicas con harta competencia técnica y con sensibilidad social. Eso faltó en este gobierno, que aplicó la “retroexcavadora”. De hecho, el propio ministro reconoce -y me sorprendió su honestidad profesional- que el gobierno entrega una economía que está “fatigada”. El origen de esa fatiga fue el daño a las expectativas y a los incentivos que fueron provocados por ese programa de reformas.

¿Cuál es su visión respecto al programa de Guillier?

La verdad es que no tengo una opinión formada, porque solo he visto trozos del programa, que entiendo se distribuye mañana. Sí percibo que ellos tienen una gran dificultad, en el sentido que pretenden agrupar en una eventual segunda vuelta a los distintos sectores de la Nueva Mayoría, además del Frente Amplio. Ahí el mínimo común denominador es muy difícil de obtener. Es como tratar de cuadrar el círculo.

 

Fuente: La Tercera.-