Aunque Daniel Jadue considere que āel pueblo tiene todo el derecho de pasar por sobre el Estado de Derechoā como declaró recientemente, nuestra institucionalidad ātan aborrecida por lĆderes populistas como Ć©lā nos garantiza que ningĆŗn dirigente polĆtico, por mĆ”s vocación popular que se arrogue, puede situarse por sobre la Constitución y las leyes. El plan de Jadue no prosperó y muchos consideramos que, simplemente, ha sido hermoso.
El Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) sentenció, con carĆ”cter inapelable, la inhabilidad de la candidatura a diputado del exalcalde de Recoleta, excandidato presidencial y lĆder del Partido Comunista, Daniel Jadue tras ser acusado por la FiscalĆa como autor de los delitos consumados de fraude al fisco, estafa, cohecho y delito concursal.
La caĆda de Jadue calza casi con perfecta sincronĆa con el ocaso del octubrismo. Porque Jadue fue probablemente el dirigente que mĆ”s conexión simbólica generó con ese sombrĆo momento insurreccional, anómico e identitario de nuestra historia reciente.
Basta recordar su franja electoral para las primarias de 2021: una pieza apologĆ©tica de la llamada ārevuelta popularā, como aĆŗn la denomina un sector de la izquierda. Con encapuchados, primeras lĆneas, pobladores, pueblos originarios, disidencias sexuales y colectivos feministas, quienes convergĆan junto al abanderado presidencial del PC en el seno de una manifestación, en la cual Jadue proclamaba con plena convicción: āVenceremos y serĆ” hermosoā.
Su declive, constituye tambiĆ©n un duro golpe para un estilo de liderazgo que germinó con especial fuerza en esa Ć©poca, en que algunos, sin escrĆŗpulos, estuvieron dispuestos a hacer un uso polĆtico mezquino de una catĆ”strofe mundial como fue la pandemia. Recordemos que Jadue llegó al extremo de presentar una querella por cuasidelito de homicidio contra el entonces ministro de Salud, Jaime MaƱalich, y el subsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zúñiga, como forma de desestabilizar el manejo de la emergencia sanitaria por parte del gobierno del expresidente PiƱera.
Asimismo, sin pudor alguno, tras la imposibilidad de importar Interferón āun supuesto medicamento que āmĆ”gicamenteā curaba el Covidā desde Venezuela y Cuba, impulsarĆa una alianza para producirlo en Chile. Mediante un engaƱo a su concejo municipal, logró aprobar fondos para el antiviral, dosis que posteriormente debieron ser destruidas por orden expresa del Instituto de Salud PĆŗblica.
Pese a todos estos antecedentes y mĆ”s, Jadue consiguió, sobre la base de una mirada dogmĆ”tica y un aura carismĆ”tica, embaucar a buena parte de la opinión pĆŗblica. Incluso alcaldes de āderechaā, por aquel entonces, se dejaron seducir por sus poco ortodoxos modelos de gestión municipal, que iban desde las farmacias populares hasta inmobiliarias y supermercados comunales.
Aunque hoy parezca inverosĆmil, visto en retrospectiva, Jadue estuvo muy cerca de llegar a la papeleta presidencial definitiva en 2021 y quizĆ”s ser Presidente. Seguramente, de no haber sido por ese fatĆdico debate frente a Gabriel Boric, el entonces alcalde de Recoleta habrĆa alcanzado la segunda vuelta.
Luego vino el ostracismo. La arremetida judicial en su contra fue limitando sus espacios de acción e influencia, a unque aquello no detuvo su vocación de poder. A travĆ©s de transmisiones por YouTube de su programa āSin maquillajeā, crĆticas punzantes al gobierno de Boric y un ascendiente relevante en el ComitĆ© Central del Partido Comunista en alianza con Lautaro Carmona, Jadue se las arregló para diseƱar un retorno, esta vez desde la arena parlamentaria. Recoleta serĆa, una vez mĆ”s su feudo, donde, pese a todos los cuestionamientos, lograrĆa instalar a su delfĆn polĆtico, Fares Jadue, como alcalde.
Pero a unque Daniel Jadue considere que āel pueblo tiene todo el derecho de pasar por sobre el Estado de Derechoā como declaró recientemente, nuestra institucionalidad ātan aborrecida por lĆderes populistas como Ć©lā nos garantiza que ningĆŗn dirigente polĆtico, por mĆ”s vocación popular que se arrogue, puede situarse por sobre la Constitución y las leyes.
El plan de Jadue no prosperó y muchos consideramos que, simplemente, ha sido hermoso.
Columna de Jorge RamĆrez, Investigador del Programa PolĆtico, publicada en Ex-Ante.-