Faltan mĆ”s de seis meses para la primera vuelta presidencial y elecciones parlamentarias y sin embargo podemos decir que la carrera ya partió. Evelyn Matthei, la candidata que encabeza las preferencias ciudadanas designó a su jefe de campaƱa, el ex presidente de la CĆ”mara de Diputados Diego Paulsen, militante de Renovación Nacional; manteniĆ©ndose en roles relevantes Juan Luis Ossa en el tema programĆ”tico y Paula Daza en salud. AdemĆ”s, decidió que irĆa a la primera vuelta presidencial sin participar en primarias.
A su derecha, José Antonio Kast y Republicanos estÔn presentando propuestas programÔticas, decididos a ir también a la primera vuelta y Johannes Kaiser del nuevo partido Nacional Libertario también tiene esa intención y se despliega por Chile. Matthei, Kast y Kaiser encabezan las preferencias presidenciales espontÔneas en las encuestas, superando a Carolina TohÔ y Jeannette Jara, las candidatas en las primarias del oficialismo que mÔs marcan en esos sondeos. SerÔ una carrera larga y una de las dudas que se plantean es si la derecha llegarÔ con tres candidatos a la primera vuelta, considerando que, al frente, las primarias consagrarÔn un solo candidato oficialista. Kast y Kaiser junto al PSC han anunciado una lista parlamentaria conjunta, mientras Chile Vamos tiene pendiente esa tarea para lo cual conversa con Demócratas y Amarillos.
La derecha tiene una mayorĆa en las preferencias que no se habĆa visto antes, y sus partidarios piden unidad para transformarla en triunfos en las presidenciales y parlamentarias. No es fĆ”cil por lo que se ha visto y me atrevo a plantear algunas ideas. La primera es escuchar a la gente en su clamor por la unidad y su demanda por combatir el crimen y hacer crecer la economĆa, tareas en que hay ventajas estructurales. La segunda es trazar una ruta basada en lo anterior y no distraerse en discusiones estĆ©riles y artificiales. La tercera es identificar y estudiar al adversario con sus fortalezas y debilidades. Esta elección, como ninguna otra desde hace tiempo, se ganarĆ” teniendo en cuenta lo que pasa al frente. No da lo mismo quien o quienes son los candidatos de izquierda en primera y en segunda vuelta y para enfrentar a cada uno de ellos (ellas) hay una estrategia adecuada. La mayorĆa ciudadana no necesariamente se traduce en triunfos electorales, no hay que confiarse. La cuarta es definir tus aliados identificando coincidencias y diferencias, sin subestimarlos y establecer un diĆ”logo con ellos. La vocación unitaria se prueba asĆ, en polĆtica no hay contratos de adhesión. Por Ćŗltimo, planificar las distintas etapas de la campaƱa y sus Ć©nfasis. Se han perdido elecciones por usar una estrategia de segunda vuelta en la primera.
Falta bastante tiempo aĆŗn y el desafĆo es transformar la mayorĆa ciudadana en triunfos electorales. Es hora de comenzar.
Columna de Luis LarraĆn, Presidente del Consejo, publicada en La Tercera.-