MINISTERIO DE SEGURIDAD PÚBLICA O ALIVIO A LA CARGA DEL MINISTERIO DEL INTERIOR

La Tercera

En abril del 2023 los entonces presidentes del Senado y la Cámara acordaron con la ministra del Interior, Carolina Tohá, un “fast Track” para una agenda de proyectos de seguridad, considerando la gravedad que había adquirido el problema.

Coloma, en la conmemoraciĂłn del 21 de mayo, manifestĂł al Presidente Boric preocupaciĂłn por la poca prioridad que veĂ­a en el Ejecutivo. De 12 proyectos que debĂ­an mandar al Congreso no habĂ­a ingresado ninguno. El Congreso fue tramitando proyectos existentes sin una unidad de propĂłsitos ni avances significativos. Ejemplo de ello es el proyecto de las RUF (reglas de uso de la fuerza) que mĂĄs que proveer una herramienta habilitante para que policĂ­as y excepcionalmente fuerzas armadas pudieran hacer uso de la fuerza, ha ido derivando en una limitaciĂłn al uso de la fuerza hasta extremos que impiden la mantenciĂłn del orden pĂşblico. Alguien que sin prejuicios mire hoy el texto hoy concluirĂ­a que el objetivo del proyecto es evitar violaciones a los derechos humanos de los delincuentes que estarĂ­a cometiendo la policĂ­a.

AsĂ­, al acercarnos a 20 meses desde que se acordĂł la agenda, los avances son mĂ­nimos. Como una manera de responder polĂ­ticamente, el gobierno priorizĂł el proyecto del ministerio de Seguridad PĂşblica, con la lĂłgica de que un nuevo ente estatal especializado contribuirĂ­a a resolver el problema.

Pero en ese afán, el proyecto que había presentado el Presidente Piñera se ha desnaturalizado. Lo que era un modelo de gestión con políticas públicas orientadas a proveer seguridad a la ciudadanía y apoyar a víctimas del delito que consideraba complejidades como narcotráfico y crimen organizado, se convirtió en un proyecto que intenta coordinar reparticiones públicas y traspasar información entre ellas, pero en términos muy vagos. Por ejemplo: “velar por la coherencia de planes y programas relacionados a prevención del delito que los demás ministerios y servicios públicos desarrollen”. No queda claro el rol del nuevo ministerio. ¿Es diseñador de políticas públicas? ¿Está llamado a liderar las fuerzas policiales y si es así en qué términos y con qué atribuciones sobre los mandos policiales?  Pues intervenir en aspectos operativos podría mermar la autonomía de las policías frente al gobierno de turno.

Se trata mĂĄs bien de una agregaciĂłn de funcionarios y mandos. AdemĂĄs de delegados presidenciales y Gobernadores tendremos ahora un SEREMI de Seguridad PĂşblica en cada regiĂłn. ÂżQuiĂŠn responderĂĄ entonces? Pareciera que la nueva reparticiĂłn se concibiĂł mĂĄs para aliviar la carga del ministerio del Interior que para potenciar el combate contra el crimen y tendrĂĄ escaso poder segĂşn expertos como Felipe Harboe. SerĂ­a ademĂĄs conveniente revisar propuestas para eliminar Segpres y Segegob, cuyas funciones podrĂ­an asignarse a Interior.

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