Hace catorce meses, cuando reciĂ©n comenzaba la discusiĂłn sobre la reforma de pensiones, la oposiciĂłn pidiĂł que se mejorara la informaciĂłn que sustentaba el proyecto, pues los cálculos tĂ©cnicos realizados por expertos de centros de estudios no calzaban con los nĂşmeros que anunciaban los ministros Marcel y Jara. En particular, se pidiĂł detallar el mĂ©todo utilizado para calcular las tasas de reemplazo de las pensiones que entregarĂa el sistema (el porcentaje que el monto de la pensiĂłn representa de la remuneraciĂłn recibida como trabajador).
Aunque parezca increĂble, el Gobierno siguiĂł tramitando la reforma sin entregar esta informaciĂłn hasta esta semana, vale decir más de un año despuĂ©s. La ministra Jara se las arreglaba, cual malabarista, para mantener la discusiĂłn de una ley de alta complejidad tĂ©cnica pronunciando frases propagandĂsticas que aludĂan a solidaridad, a mejorar las pensiones ahora y a la necesidad que la oposiciĂłn cediera. Lo que no decĂa la ministra es que la solidaridad iba a ser de trabajadores de ingresos medios a pensionados que tendrĂan mejores tasas de reemplazo cuando jubilaran que quienes los subsidiaban, segĂşn lo demostrĂł un estudio realizado por el economista David Bravo. Se pretendĂa asĂ que una funciĂłn que es del Estado la cumplieran los trabajadores. Incluso la promesa del gobierno de subir la PGU a 250.000 pesos, que fuera clave en el programa de Boric, tampoco se cumplĂa en el proyecto que se discutiĂł esta semana, sino se postergaba por varios años.
Cuando el Gobierno decidiĂł utilizar un trámite de urgencia (discusiĂłn inmediata) con el objeto de presionar a la oposiciĂłn, Ă©sta reaccionĂł recordando a la ministra Jara su promesa incumplida: debĂa entregar los cálculos de tasa de reemplazo. Era impensable apoyar un proyecto destinando cotizaciones a un fin distinto a la cuenta individual de capitalizaciĂłn, que segĂşn todas las encuestas es la preferencia mayoritaria de los chilenos, sin siquiera conocer las tasas de reemplazo. El Gobierno encargĂł rápidamente un estudio, que utilizĂł una metodologĂa distinta a la de Bravo. El ministro Marcel se permitiĂł calificar como absurdo el resultado del estudio de Bravo, utilizando mañosamente un caso particular.
David Bravo, elegido hace unos dĂas como Economista del año 2023, concurriĂł a la Cámara a defender su estudio. RevelĂł que el trabajo coordinado por el asesor de Jara, CristĂłbal Huneeus, inexplicablemente omite del cálculo los meses con remuneraciĂłn cero (motivo importante de las bajas pensiones) lo que calificĂł como un cálculo absurdo. SeñalĂł por Ăşltimo que, si se incluyen esos meses, la tasa de reemplazo resultante es la misma que calculĂł Ă©l. Con un estudio de Ăşltima hora, el Gobierno pretende tapar el sol (iluminado por David Bravo) con un dedo. No es lo que necesita Chile de la polĂtica.
Columna de Luis LarraĂn, Presidente del Consejo, publicada en La Tercera.-