Hace algunos dĆas, la ministra del Trabajo, Jeannette Jara, seƱaló que espera enviar a trĆ”mite legislativo un proyecto de ley que establezca la obligatoriedad de la negociación colectiva por rama de actividad económica. Creo que esta iniciativa es tan negativa como la moribunda reforma previsional, ya que reducirĆ” la cantidad de ocupados en nuestra economĆa y aumentarĆ” la concentración económica.
En la actualidad, los acuerdos laborales son negociados en su gran mayorĆa por el o los sindicatos de la empresa, y si bien existe la posibilidad de una negociación no reglada por rama industrial, ello es aĆŗn de baja frecuencia y concentrado en algunas actividades en particular. La actual administración desea modificar el Código del Trabajo estableciendo la negociación colectiva obligatoria por rama de actividad económica, lo cual tambiĆ©n fue incorporado en la propuesta constitucional que fue plebiscitada el aƱo pasado.
Efectivamente, la Convención Constituyente presentó, en el plebiscito del 4 de septiembre pasado, la siguiente propuesta sobre la negociación colectiva, entre otras materias: 'Corresponde a las trabajadoras y los trabajadores elegir el nivel en que se desarrollarÔ dicha negociación, incluyendo la negociación ramal, sectorial y territorial'
AsĆ, a la negociación por rama de actividad económica, se agregaba en la propuesta la negociación territorial, que implicaba que las empresas o los trabajadores de distintos rubros pueden tener problemas compartidos; asĆ los trabajadores podrĆan acceder al derecho de negociación territorial con el cual plantear demandas simultĆ”neamente a todos los empleadores de una zona geogrĆ”fica determinada.
Los que proponen esta nueva modalidad de negociación colectiva obligatoria por rama de actividad económica seƱalan que cada rama, en una primera etapa, fijarĆa las condiciones mĆnimas de trabajo que luego, en una segunda etapa, y en base a ese piso, cada empresa en particular puede mejorar o superar.
Los datos obtenidos por las Encuestas Laborales dan cuenta de una gran heterogeneidad de la productividad laboral y salarios dependiendo del tamaƱo de las empresas, por lo cual si un sector productivo es obligado a negociar de manera conjunta a empresas de diferente tamaƱo, se puede producir que, en las empresas grandes, que por lo general son mĆ”s productivas, podrĆan pagar mejores salarios y si estas condiciones se las imponen a empresas de menor tamaƱo, estas Ćŗltimas podrĆan quedar fuera del mercado, al no poder pagar los costos laborales acordados por rama. Esto incluso puede llevar a que las empresas grandes promuevan la negociación ramal, para asĆ reducir la competencia, sacando del mercado a las empresas mĆ”s pequeƱas.
Por tanto, la propuesta de negociación ramal terminarĆ” generando mayores dificultades para las empresas de menor tamaƱo, incrementando el desequilibrio en el mercado laboral. Iniciativas como Ć©sta hacen pensar que se podrĆa el nombre de la cartera responsable, pasando a llamarse el Ministerio del Desempleo.
Columna de TomƔs Flores, Economista Senior, publicada en El Diario Financiero.-