La corrupción estĆ” instalada en el gobierno. No sabemos aĆŗn con quĆ© alcance, pero ya es claro que no se trata de casos aislados de robos de algunas personas, sino de un mecanismo para defraudar, ideado y ejecutado por autoridades coordinadas con alto poder de decisión. La primera reacción del gobierno fue intentar encapsular el problema en la fundación Democracia Viva, en el ministerio de Vivienda en Antofagasta y en un Seremi, pese a la serie de evidencias que sugerĆan que la diputada Catalina PĆ©rez, ex presidenta de Revolución DemocrĆ”tica, no podĆa sino estar enterada de lo que ocurrĆa.
Esta reacción inicial no se sostuvo y metió al presidente Boric en mĆ”s problemas. Como un cuerpo gangrenado, el gobierno empezó a destilar uno y otro caso de corrupción, con caracterĆsticas miserables algunos, como robar a los mĆ”s desvalidos; patĆ©ticas en otros, compra de lencerĆa con fondos asignados por la gobernación de BĆo BĆo a una fundación āarrendadaā (una verdadera innovación chilena); y recientemente pavorosas (ĀæcuĆ”nto cuesta un colombiano?)
Finalmente, en el gobierno, el ministro Luis Cordero y subsecretario Monsalve, se habla de corrupción. En entidades independientes como el Ministerio PĆŗblico se investiga la hipótesis de un esquema para defraudar al Fisco y un modus operandis conducente al financiamiento de la polĆtica; el Contralor mencionó āvĆas por donde se coló la corrupciónā (tibia y complaciente descripción). En la CĆ”mara de Diputados una mayorĆa que incluye parlamentarios oficialistas aprobó una resolución que solicita al presidente estudiar la remoción del ministro Giorgio Jackson.
La mención de Jackson tiene sus razones. El ministerio que ejerce el lĆder de Revolución DemocrĆ”tica tambiĆ©n registra traspasos fraudulentos a fundaciones y un insólito asalto a sus dependencias que incluyó un rarĆsimo robo de computadores y una caja fuerte, que dĆas despuĆ©s aparece vacĆa y sugiere que se quiso hacer desaparecer evidencia.
La investigación se extiende ya a doce regiones del paĆs y a mĆ”s de 30 fundaciones y dineros por 15.000 millones de pesos. ExtraƱa el rol de la directora de Presupuesto, Javiera MartĆnez, a cargo de supervisar la ejecución del gasto, que en la Ley de Presupuesto 2023 propuso eliminar requisitos de antigüedad a fundaciones, lo que facilitó los fraudes. Ā TambiĆ©n habrĆa intervenido para recomendar un proyecto que favoreció a la fundación Pro-Cultura, presidida por Alberto LarraĆn (amigo del presidente Boric) quiĆ©n durante este perĆodo ha recibido mĆ”s de 4.000 millones de pesos.
La gravedad de estos hechos requiere responsables polĆticos, ministros, que dejen el cargo ya y acciones legales para castigar y detener los fraudes. El presidente Boric no puede seguir haciĆ©ndose el leso. Pretender normalidad e intentar cambiar la agenda atacando a la oposición sólo acerca el escĆ”ndalo a su persona.
Columna de Luis LarraĆn, Presidente del Consejo, publicada en La Tercera.-