El oficialismo trabaja a gran velocidad para sacar pronto un Acuerdo que supuestamente contendrĆa modificaciones a la Constitución. Pero la verdad es que ese Acuerdo no se podrĆa cumplir.
No se podrĆa cumplir, en primer lugar, porque quienes tendrĆan la responsabilidad de honrarlo no desean hacerlo.Ā El convencional comunista Marco Barraza ha dicho que āes un texto muy equilibradoā; el convencional del Frente Amplio Fernando Atria dijo: āCreo que no hay nada que se requiera reformarā; Daniel Jadue: āLa Nueva Constitución estĆ” quedando hermosaā y el jefe, Guillermo Teillier: āYo no sĆ© quĆ© podrĆamos mejorar a la nueva constitución. El 99% de la Constitución se debe mantenerā. En una entrevista posterior, Teillier matizó sus dichos, pero no cambió el fondo. Consultado por la plurinacionalidad dijo que no cambiarĆa. En relación al Senado dijo que a lo mĆ”s se podĆa conversar sobre el nombre de la CĆ”mara de las Regiones, pero de ninguna manera alterar las funciones que estĆ”n en el texto. En relación al precio justo seƱaló que podrĆa legislarse por ley, pero no en la Constitución.
Pero no sólo Apruebo Dignidad estĆ” en contra de cambios sustantivos. Lo propio ha dicho Paulina Vodanovic del Partido Socialista. Imagine usted un escenario en que ha ganado el Apruebo. ĀæVe usted voluntad de los polĆticos que apoyan al gobierno para hacer cambios a la constitución triunfante? Aunque la tuvieran, Āæve usted la valentĆa de ellos para enfrentarse a movilizaciones en la calle de quienes se sienten triunfadores y no querrĆ”n ni oĆr hablar de reformas?
La segunda razón por la que no se podrĆa cumplir el Acuerdo es que, aun cuando cambiaran la voluntad y la templanza de los dirigentes de Apruebo Dignidad y lo intentaran, es tĆ©cnicamente muy difĆcil cambiar la Constitución.Ā Primero, por el consentimiento indĆgena, que requiere del acuerdo de los pueblos originarios para cambiar cualquier norma que les afecte en sus derechos constitucionales. Segundo, porque modificar la nueva constitución es mucho mĆ”s difĆcil que la actual (que se podrĆ” modificar por 4/7), ya que requiere, para algunas materias, que las reformas sean aprobadas por un plebiscito, a menos que en la votación en ambas cĆ”maras se hubiera alcanzado 2/3 de los votos de sus integrantes.
La tercera razón de la inviabilidad del Apruebo para reformar es de carĆ”cter legal. El artĆculo 142 de la Constitución vigente seƱala textualmente: āSi la cuestión planteada a la ciudadanĆa en el plebiscito nacional constitucional fuere aprobada, el Presidente de la RepĆŗblica deberĆ”, dentro de los cinco dĆas siguientes a la comunicación de la sentencia referida en el inciso anterior⦠proceder a promulgar y publicar quedando derogada la actual Constituciónā. Algunas de sus normas son de aplicación inmediata. Las doce naciones de pueblos originarios tendrĆ”n sustento legal, Āæalguien cree que podrĆa eliminarse alguna? Los derechos de agua caducarĆ”n ipso facto. Las normas sobre el sistema de justicia indĆgena estarĆ”n vigentes. Muchas de las normas aprobadas serĆ”n, en consecuencia, irreversibles.
Por algunas de estas razones hasta el momento de escribir esta columna ya se hablaba de un Acuerdo acotado.
El presidente Boric ha dicho que va a garantizar que el Acuerdo se implemente. Con respeto presidente, pero las dificultades que hemos señalado lo ponen en duda y también su facilidad para cambiar de opinión. Pero la razón definitiva por la cual no podrÔ cumplirse ese acuerdo es que todo indica que ganarÔ el Rechazo. Los partidos oficialistas trabajan denodadamente para tener algún acuerdo, aunque sea para que tenga algún efecto en las encuestas que se darÔn a conocer el fin de semana. Modesto objetivo de un gobierno que parece haber perdido completamente el rumbo.
Columna de Luis LarraĆn, Presidente del Consejo, publicada en El LiberoĀ