Pues bien, el Instituto Nacional de EstadĆsticas entregó los principales resultados de la Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2021, que fue levantada en el Ćŗltimo trimestre del aƱo pasado, donde se da cuenta de la evolución de los ingresos de los ocupados subdivididos en distintas categorĆas. AllĆ se revela que las personas que lograron completar la educación media obtienen un salario promedio de $ 455 mil al mes, lo que sube a $ 1.036.000 si el trabajador obtuvo un grado universitario, mientras que el que tiene un postgrado alcanza un sueldo promedio de $ 1.812.000.
De esta manera, tomando como base la educación media, obligatoria en Chile, un universitario recibe un premio en su salario equivalente a 2,2 veces el salario de un egresado de enseñanza media, es decir, mÔs que duplica lo que hubiera obtenido de haber llegado solamente hasta cuarto medio, mientras que, a su vez, el postgrado genera un incremento de salario de 1,7 veces lo obtenido por un universitario.
Al analizar la expansión de la matrĆcula en educación superior se puede apreciar el efecto de este premio salarial, en donde entre 2018 y 2022 los matriculados en el pregrado aumentaron en 2%, mientras que en postgrado el incremento fue de 16% y en los postĆtulos en 30%. Si bien los alumnos en pregrado tuvieron una expansión sustancial en los aƱos previos, debemos considerar que estos premios salariales van cambiando en la medida que el stock de estudiantes en cada categorĆa comienza a incrementarse sustancialmente.
Efectivamente, para el caso de la educación superior, el estudio de Klapp y Candia de 2016 da cuenta de un premio salarial o retorno decreciente en el tiempo, y para ello basta recordar que la matrĆcula en pregrado en 1990 era de solamente 245 mil estudiantes, lo que sube a 436 mil una dĆ©cada despuĆ©s, alcanzando a 940 mil en 2010 y finalmente a 1.012.000 en 2022. Tal como se puede apreciar, la variación entre 2010 y 2022 es mucho mĆ”s modesta que la observada en las dĆ©cadas anteriores, a pesar del inicio de la gratuidad en educación superior a partir de 2016.
Sin duda, el incremento de la capacidad de ingresos estables estĆ” Ćntimamente relacionado con la acumulación de capital humano y es la verdadera llave del tesoro hacia una movilidad social que se hace notoria al observar los nuevos alumnos que son primera generación de su familia en acceder a la educación superior. AsĆ, el anĆ”lisis de estos resultados y su evolución en el tiempo son sustancialmente relevantes para concentrar los recursos escasos en un sector educacional en donde todas las necesidades son urgentes.