Estado fallido en la Macrozona Sur

Mientras la ministra del Interior y Seguridad Pública entregaba el jueves en la Cámara de Diputados información falsa sobre migraciones, cuatro carabineros eran baleados en la Macrozona Sur. Izkia Siches empezó su gestión con su fallida visita a la comunidad de Temucuicui, que alberga a prófugos de la justicia, donde fue recibida a balazos. Sin embargo, insistió en no querellarse contra sus atacantes, decisión similar a la que se tomó en el caso de otros 11 atentados en la zona desde que asumió Gabriel Boric.

El subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, quien sí parece dispuesto a hacer su trabajo en materia de orden público, era partidario de querellarse. De a los pocos días el gobierno lo hizo luego del atentado a 15 viviendas en Contulmo atacadas con armas de fuego e incendiadas por cuarenta encapuchados de la Resistencia Mapuche Lavkenche (RML).

Desgraciadamente, Monsalve cometió en estos días un error garrafal al referirse al tema de violencia en La Araucanía como un conflicto entre el Estado chileno y una supuesta “nación mapuche”, siguiendo las aguas de la ministra que se refirió a parte del territorio chileno y argentino como el Wallmapu. El gobierno del Presidente Boric no podrá garantizar la paz social en La Araucanía y Macrozona Sur si no cambia la actitud y su discurso del Wallmapu.

Monsalve pretende cuadrar el círculo si insiste en dar título de nación mapuche a grupos violentistas que continuarán presionando a un gobierno cuya vocación mayoritaria, en lugar de resguardar el orden público, parece ser esconderse. Ocurrió esta semana cuando la RML se movilizó para impedir que se viera la causa contra ocho comuneros mapuche condenados por matar a palos al Lonco de 69 años de edad Eleodoro Reiman en diciembre del 2019, cuando intentaba defender el camping de su propiedad del ataque de sus victimarios. La delegada presidencial en Bío Bío, Daniela Dresdner, ordenó a los directores de servicio de la zona que se abstuvieran de circular en vehículos fiscales el día de las manifestaciones en favor de los asesinos de Reiman; y frente los desórdenes, que incluyeron la toma de la Municipalidad de Lebu, declaró que no tenían ninguna manera de controlar lo que estaba ocurriendo.

La otra organización terrorista en la zona, la CAM, notificó a Monsalve que mantendrán las tomas de tierras, la vía armada y que no dialogarán con las autoridades de gobierno. La guinda de la torta la pone el canal de TV La Red, que entrevistó al vocero de este grupo el domingo pasado, una cuestión que no ocurre en países que se toman en serio el combate al terrorismo.

El subsecretario Monsalve está muy solo en el gobierno intentando mantener el orden público mientras sus colegas intercambian palabras por balas. Fracasará en La Araucanía si insiste con la monserga de una nación mapuche.

 

Columna de Luis Larraín, Presidente del Consejo, publicada en La Tercera.-