BORIC Y SUS PROPUESTAS DE VIVIENDA

A semanas de la próxima elección presidencial en nuestro país, bien vale revisar los planteamientos de los candidatos en materia de ciudad y así analizar las posibles implicancias de lo que proponen.

En el caso del candidato Gabriel Boric se observa un fuerte énfasis por soluciones estatales, con escasa participación de los privados, que promueve las viviendas en propiedad colectiva y el arriendo por sobre las soluciones en propiedad, fomentando así la tenencia transitoria.

Aun cuando, en ningún programa se explicita cómo se implementarán las medidas, preocupa que en la última versión del programa de Boric sus propuestas hayan sido sustancialmente matizadas, omitiendo algunas que han sido mencionadas anteriormente en debates, que eventualmente pueden estar en su agenda programática y pueden generar una serie de trabas y mayores costos al desarrollo de nuevos proyectos, acarreando eventualmente un menor acceso a la vivienda. Entre estas propuestas se encontraba evitar el desalojo y generar un banco de viviendas estatales.

Si bien ninguna persona debiera vivir en las condiciones que tienen los campamentos y los desalojos debieran ser una medida de última instancia, las propuestas de Boric debilitan de manera importante el orden público y la defensa de la propiedad privada. Un ejemplo de ello se da cuando se plantea generar mesas técnicas de diálogo, que no protegen efectivamente a quienes son dueños de esos terrenos, generándose así un importante daño patrimonial sobre los propietarios. También se debe tener en cuenta que estas mesas de diálogos tampoco son tan novedosas, ya que las organizaciones civiles, estatales, dirigentes y las familias conversan continuamente para evaluar y co-diseñar posibles soluciones habitacionales en los campamentos.

Adicionalmente, Boric enumera una serie de medidas que aumentan el tamaño y atribuciones del Estado, generándose mayores trabas al desarrollo de proyectos. En vez de promover la innovación e inversión de los privados, plantea la creación de empresas públicas regionales de construcción sustentable y crear una empresa de materiales estatales (Ferrabast). A esto se suma la creación de Consejos Comunales y Territoriales constituidos por representantes de la sociedad civil y estructuras orgánicas regionales y municipales con el fin de discutir y aprobar proyectos tales como de inversión o espacios públicos.

El país enfrenta un gran desafío en cuanto reducir el déficit habitacional y pese a que en la mayoría de los programas existen ciertos elementos de consenso, como lo son el disminuir el déficit, reducir los tiempos de espera de los beneficiarios y optimizar las soluciones habitacionales, existen algunas propuestas que deben profundizarse y realizar una mayor evaluación de los eventuales efectos que conllevan.

Hoy más que nunca los recursos son escasos y puede suponerse que gran parte de las medidas propuestas serían financiadas a partir de reasignaciones de programas habitacionales cuyos beneficiados son miles de familias que llevan años esperando.

 

Columna de Paulina Henoch, Coordinadora del Programa Pobreza, Vivienda y Ciudad, publicada en Voces de La Tercera.-