A reclamar a la FIFA

En el fútbol se usa este dicho con ironía para referirse a la indefensión en que quedan los afectados por decisiones equivocadas que quedan sin sanción. Pero no me referiré al partido de Chile con Brasil sino a las pérdidas de los chilenos si se aprueba un cuarto retiro desde los fondos de pensiones. No hablemos de la menor pensión en el futuro, sino de las pérdidas inmediatas. Si usted está en el Fondo E, con rentabilidades negativas de 11% el 2021, afírmese, porque con un cuarto retiro la rentabilidad bajará más. Al tener que vender papeles para hacer la liquidez necesaria para pagar el retiro se producirán nuevas alzas en la tasa de interés y eso hará bajar más aún el valor de los bonos en cartera que pagan intereses más bajos.

Si usted es uno de los cientos de miles de chilenos que piensa comprarse una casa y cotiza un crédito hipotecario, se percatará que desde que empezaron los retiros las tasas han subido de 2,5% a 3,8%, en parte porque aumentan las tasas de interés de largo plazo por una política monetaria más restrictiva (ahora el golpe será mayor con el anunciado aumento de la tasa de política monetaria) y también porque el financiamiento de créditos por la vía de letras hipotecarias que compran las AFP para su fondo de pensiones se ha restringido al haber menos dinero disponible.

Eso pasa con las tasas de interés, pero no me he referido aún a la inflación. Los tres retiros de fondos desde las AFP han representado 44.000 millones de dólares y el cuarto podría alcanzar 13.000 millones adicionales. El incremento en la liquidez que esto provoca se refuerza con el IFE, que en sus distintas versiones implicará desembolsos fiscales del orden de 21.000 millones de dólares. Los saldos en las cuentas corrientes son los más altos de la historia y esta mayor presión inflacionaria está detrás de los motivos que tuvo el Banco Central para incrementar la tasa de política monetaria de 0,75% a 1,5%. Sus estimaciones para la inflación del año 2021 han subido a 5,7%. Esta inflación esperada, que afecta más a los que viven de un sueldo, no incluye el efecto de un cuarto retiro y de producirse éste, distintos analistas estiman que la inflación podría llegar a 6,5% anual, llevando la UF a 31 mil pesos a fin de año.

La mayoría de los chilenos recibirán todos estos golpes y los más pobres ningún beneficio, porque no les queda dinero en su fondo en la AFP. Pero eso no se lo dicen los parlamentarios que impulsan el retiro, ni tampoco los conductores y editores de televisión que lo apoyan. Cuando los afectados quieran cobrarle esa cuenta a políticos y comunicadores recibirán como respuesta: vaya a reclamar a la FIFA. Por eso merece un reconocimiento Sebastián Sichel, que ha rechazado con decisión esta medida, y en cambio le deben una explicación a los chilenos Gabriel Boric y Yasna Provoste.

 

Columna de Luis Larraín, Presidente del Consejo, publicada en La Tercera.-