¿Hay que votar por Orrego?

Cuando comparo los candidatos a gobernador en la Región Metropolitana pareciera que la mejor opción es votar por Claudio Orrego. Fue intendente y alcalde y puedes evaluarlo mejor o peor pero no cabe duda que tiene experiencia, sabe de qué está hablando (aunque esté equivocado en ciertas cosas) y es honesto. Karina Oliva, en cambio, se muestra poco preparada, su pasado de asesora del senador Alejandro Navarro y Marcel Claude no le ayuda, y su posición reduccionista que la lleva a proponer como solución al narcotráfico terminar con la lógica sexista y patriarcal nos hace dudar del sentido de realidad de sus propuestas.

Un análisis político de este voto, para alguien de derecha, diría en primera instancia que un triunfo de Karina Oliva fortalece a Daniel Jadue, que contaría con alcaldesa y gobernadora afines, lo que podría favorecer su candidatura en la región con más votos del país. Un triunfo de Orrego, en cambio, conviene a Yasna Provoste, que podría consumar la defenestración de Ximena Rincón, agregándole ahora la de Paula Narváez, para convertirse en candidata de la centroizquierda. Es cierto que un comunista como Jadue representa lo peor, pero también hay que decir que Yasna Provoste, aun con chapa democratacristiana, es autora del proyecto de ley que “nacionaliza” los fondos de pensiones junto al propio senador Navarro y además patrocinó un proyecto de ley de indulto a quienes están presos por delitos cometidos en el contexto de la revuelta de octubre del 2019.

Así, Provoste parece estar muy cerca de Jadue en política y sería dudoso votar por Orrego para hacer crecer a la senadora en su opción presidencial, que incluso podría dejar a la derecha fuera de la segunda vuelta. La razón política para votar por Orrego se reduciría entonces y uno consideraría la opción de quedarse en la casa.

Sin embargo, me parece honesto decir que no me imagino a Yasna Provoste propiciando un proyecto de ley para buscar la reelección del próximo presidente, cosa que Jadue no me cabe duda haría, siguiendo la ruta de los socialistas del siglo 21 que inauguró Chávez y que tiene a millones de latinoamericanos sumidos en el hambre y sin esperanza, porque viven bajo el gobierno de un dictador comunista. En el contexto actual, un próximo gobierno de izquierda será malo para Chile, de eso no tengo dudas, pero prefiero un mal gobierno de izquierda que una dictadura comunista; y por eso, al escribir esta columna, me estaría inclinando a votar por Orrego.

Me ayudaría escuchar a Claudio Orrego, o al menos a alguien relevante dentro de la DC (quedan pocos) declarando que en una segunda vuelta presidencial no votaría por Jadue. Eso podría inclinar la elección en favor de Orrego. Pero no tengo mucha fe. Quizás si Orrego gana será gracias a Oliva; y si pierde será culpa de él, por no jugársela con una declaración como la que pedimos.

 

Columna de Luis Larraín, Presidente del Consejo, publicada en La Tercera.-