LAS MENTIRAS DEL 10%

La degradación de la política en Chile está tocando fondo. Los parlamentarios han perdido toda autocontención y nada permite diferenciarlos de los “rostros” de la televisión que, con caras compungidas, exigen al Gobierno que atropelle la Constitución para supuestamente aliviar a sus desventurados compatriotas, aunque en realidad para repartir dinero libre de impuestos entre los más ricos.

El tercer retiro de 10%, que no es 10% sino ya acumula un 62%, favorece más al 20% más rico de los chilenos, como ha señalado el presidente del Banco Central, Mario Marcel. Ya hay tres millones de personas que vaciaron sus cuentas y ellos, los más pobres, no retirarán un peso. Luego de este retiro serían cinco millones los sin fondos previsionales. Pero esto la televisión lo omite y los políticos lo callan: descubrieron que es popular el tercer retiro. Sólo un diputado en la oposición, Pepe Auth, ha dicho la verdad. En el oficialismo ya son amplia mayoría los que votan a favor del retiro; algunos políticos, como Mario Desbordes o Iván Moreira, hacen campaña electoral basados en él. Los parlamentarios dejarán a los chilenos sin pensiones, pero no les importa, ellos siguen cobrando millonarias dietas.  

El Presidente Piñera decidió impugnar ante el Tribunal Constitucional esta ley que atropella la iniciativa presidencial en materia de seguridad social y administración presupuestaria, como lo explicara el ministro Juan José Ossa, acompañado de sus colegas Jaime Bellolio y Rodrigo Cerda. El Gobierno hizo lo único que un justo puede hacer: cumplir con su juramento de respetar la Constitución. No es sólo la inconveniencia de la medida, es su antijuridicidad. Es una cuestión de responsabilidad democrática.

No pueden decir lo mismo quienes con sus votos atropellan la institucionalidad. La historia situará en la fila del oprobio a los parlamentarios que aprobaron esta medida. Ellos deben dar explicaciones de por qué traicionan su juramento de respetar la Constitución. Pero en el estado de descomposición de nuestra política, en lugar de eso, se piden explicaciones al Gobierno. Los presidentes de los partidos de oposición lo emplazan por el requerimiento ante el TC afirmando que es “la única forma que la ciudadanía encuentra para garantizar su subsistencia mínima en este periodo”, otra mentira, como lo indican las estadísticas de consumo de los hogares que publica el Banco Central y los saldos en cuentas corrientes de hogares que se han duplicado. Parlamentarios de oposición han anunciado una acusación constitucional al Presidente Piñera… por respetar la Constitución.

El Presidente no debe echar pie atrás ni sumarse a las mentiras del 10%, una negociación no puede transformar en constitucional lo que es inconstitucional. Si retrocede mostrará su temor y la oposición, que no se detendrá aquí, puede oler el temor. Sería desfondar el país.

 

 Columna de Luis Larraín, Presidente del Consejo, publicada en La Tercera.-