Salud y trabajo: ¿cómo lograr el balance?

Junto con una reactivación económica, se debe procurar un retorno laboral seguro para proteger a los trabajadores y evitar un nuevo rebrote que tire por la borda la leve mejoría de nuestro mercado laboral. Pero encontrar el justo equilibrio para ello no es fácil.

Se deben incentivar acciones sanitarias de cuidado, pero precaviendo que no sean trabas a la empleabilidad. Llama, entonces, la atención un proyecto que se discute en el Senado sobre la obligación de crear un protocolo y establecer la presunción de considerar el coronavirus como una enfermedad laboral. En cuanto al protocolo, si bien necesario, parece que llegará tarde dada la actual reapertura y el plan "Paso a Paso".

En cuanto a la presunción, es un tema complejo: Para que una enfermedad tenga su origen en el trabajo debe existir un nexo causal directo entre actividad y contagio. En ese caso, hay que considerar la dificultad de trazabilidad del virus, el alto índice de asintomáticos y que demostrar lo contrario podría afectar la vida privada del trabajador.

Así, se debe pensar cómo retomar la normalidad de nuestras vidas sin exponerlas y sin descuidar su sustento económico. Legislar no considerando todos los factores tiene efectos adversos que, lamentablemente, no contemplan las buenas intenciones.

 

Carta Catalina Montes, Abogada del Programa Legislativo, publicada en El Diario Financiero.-