Sufragio en pandemia

El sufragio es el pilar fundamental de la libertad política y garantía del pleno ejercicio de la calidad de ciudadano, tanto en su dimensión activa —derecho a elegir— como pasiva —derecho a ser elegido. Ninguna autoridad, ni siquiera el Presidente de la República, puede prohibir a un grupo determinado de la población el ejercer el mencionado derecho.

En efecto, el derecho de sufragio, consagrado en el artículo 13 de la Constitución, solo se suspende por las causales establecidas en el artículo 16 de dicho texto: demencia, acusación por delito que suponga pena aflictiva o que la ley califique como conducta terrorista y sanción del Tribunal Constitucional por haber participado en partidos políticos o movimientos inconstitucionales. No existe mención alguna al estado de salud de los ciudadanos. Al mismo tiempo, el estado de excepción constitucional de catástrofe solo faculta al Presidente a limitar las libertades de locomoción y reunión, mas no el derecho de sufragio.

Las declaraciones, tanto del presidente del Consejo Directivo del Servel como de personeros del Ejecutivo, en que aseveran que los contagiados por covid-19 no podrán votar, son del todo improcedentes, constituyen una extralimitación de sus atribuciones y su materialización supondrá atentados contra derechos constitucionalmente garantizados —igualdad ante la ley, sufragio.

Si el Estado ha decretado la realización de un evento electoral en tiempos de pandemia, es su deber adoptar las medidas que sean necesarias para garantizar que todos los ciudadanos que así lo deseen puedan ejercer su derecho a sufragio. El respeto a tan fundamental garantía así lo exige.

 

Carta de Luciano Simonetti, Abogado del Programa Legislativo de Libertad y Desarrollo, publicada en El Mercurio