FALLO Y PENSIONES

La decisión de la Corte de Apelaciones de Antofagasta, que acogió un recurso de protección interpuesto por una afiliada con el propósito de retirar sus ahorros previsionales, es lamentable e inexplicable.

Es lamentable no solo porque desconoce el sentido y alcance del recurso de protección, sino también porque se funda en argumentos febles y contradictorios, como se aprecia en los considerandos séptimo y octavo de su sentencia.

Es inexplicable, en tanto, porque fue la misma Corte de Apelaciones -con el propósito de suspender la tramitación del recurso y de determinar si el DL 3500 era aplicable- la que elevó un requerimiento de inaplicabilidad al Tribunal Constitucional. El rechazo del requerimiento del TC, quien señaló que la aplicación de los preceptos legales cuestionados por el requirente no resultaba contrarios al derecho de propiedad garantizado por la Constitución, fue lisa y llanamente ignorado por la referida Corte.

Si bien es probable que la Corte Suprema revoque esta sentencia, la decisión de la Corte de de Antofagasta quedará en la historia como un ejemplo más del creciente activismo judicial.

 

Carta de John Henríquez, Abogado del Programa Legislativo de Libertad y Desarrollo, publicada en La Tercera.-