VACACIONES DE INVIERNO ADELANTADAS

SEÑOR DIRECTOR Estamos viviendo una crisis para la cual no estábamos preparados y cuyos costos son imposibles de evadir. Frente a ello, sorprenden las críticas a la decisión del Ministerio de Educación de adelantar las vacaciones de invierno. Una encuesta realizada por esta cartera arrojó que mientras casi la totalidad de las escuelas del país está entregando material a sus alumnos, solo una minoría está realizando clases online.

En cualquier caso, no hay certeza de la efectividad de los esfuerzos que se están llevando a cabo. Si bien la tecnología es un complemento, no sustituye las clases presenciales. Frente a esta realidad, parece prudente pensar en los hijos de familias que no cuentan con las condiciones apropiadas para la continuidad de los aprendizajes en la casa, así como también en quienes asisten a la educación pública, que el año pasado ya perdió dos meses de clases debido al paro de profesores y a la contingencia post 18-O. Ellos necesitan recuperar el tiempo perdido durante la segunda parte del año para no seguir quedándose atrás.

En estos momentos difíciles para el país y para el mundo, se requiere colaborar con quienes están a cargo y generosidad con los más vulnerables frente a la crisis. Ante alternativas subóptimas, las decisiones de la autoridad serán especialmente cuestionables, pero más vale alinearse y enfocarse en aquello que sí podemos manejar, es decir, el regreso a las clases presenciales una vez pasada la emergencia.

Carta de María Paz Arzola, Coordinadora del Programa Social de Libertad y Desarrollo, publicada en La Tercera.-