REGULACIÓN DE APLICACIONES DE TRANSPORTE

Hace unos días pasó de la Comisión de Transporte del Senado a la Comisión de Hacienda el proyecto de ley que regula las plataformas tecnológicas de transporte como Uber, Beat, Cabify o Didi.

Si bien es deseable contar con una regulación para el sector, y terminar con el vacío legal, esta debe tener como objetivo promover el desarrollo de esta nueva modalidad de transporte y no obstaculizarla, en línea con las recomendaciones de la Comisión Nacional de Productividad.

La regulación de nuevas tecnologías requiere de un paradigma distinto a la de los taxis tradicionales: los usuarios tienen información previa del vehículo y del conductor. Además, los vehículos no necesitan recorrer calles congestionadas en la búsqueda de pasajeros, van directo al usuario.

El aspecto más preocupante del proyecto es la insistencia de los legisladores por prohibir y castigar severamente los viajes compartidos. Un contrasentido, siendo que, desde el punto de vista del bienestar social, el rol del Estado es fomentar los viajes compartidos. Una modalidad que, por lo demás, ya opera exitosamente en otros países.

Más aún, de aprobarse este proyecto en el estado actual, se sancionaría con hasta 100 UTM a las personas que tan solo “promuevan el uso de transporte privado de pasajeros, que no estén debidamente autorizadas para dicha actividad”, como sería precisamente el caso de los viajes compartidos.

Carta de Rodrigo Troncoso, Director del Centro de Datos de LyD en Diario Financiero.-