¿Cuarentena?

La amenaza del Coronavirus es aterradora, camiones transportando cadáveres en Italia y testimonios desde Europa hacen inevitable preguntarnos si ese es el futuro que nos espera. En ese ambiente, surgen todo tipo de propuestas y aparece una variada gama de nuevos expertos. Desde twitter, pasando por alcaldes representando la inquietud de sus vecinos o ganando pantalla, hasta los inefables opinólogos de televisión.

Así es como ha surgido un clamor de mucha gente para que se decrete cuarentena total. He estudiado mucho acerca de Coronavirus. El informe del Imperial College de Londres es una excelente pieza que analiza y recomienda políticas públicas basadas en evidencia. Identifica dos estrategias: supresión o mitigación. La primera intenta reducir la reproducción hasta eliminar la transmisión humana; la segunda no pretende interrumpir completamente la transmisión sino reducir el impacto sanitario de la epidemia, aplanando la curva de modo que no colapse los sistemas de salud.

El informe analiza varias medidas: aislamiento de contagiados y familiares, cuarentena voluntaria en la casa, distanciamiento social de mayores de 70 años, distanciamiento social de toda la población, cierre de colegios y universidades. Hace simulaciones de aplicación conjunta de varias de ellas. En sus conclusiones se inclina más por la estrategia de supresión, aunque no recomienda una cuarentena total y sí el cierre de colegios. La estrategia de mitigación, que se aplica en Inglaterra y Holanda entre otros países, demoró en cerrar los colegios. Para Chile el problema de esa estrategia es que luego viene el invierno, y por lo tanto otros virus y enfermedades respiratorias, lo que en conjunto podría colapsar el sistema.

La estrategia de Chile, elaborada en el Ministerio de Salud con fuerte presencia pública del Ministro Mañalich, ha ido adoptando progresivamente medidas de distanciamiento social, observando con detalle el efecto que han tenido en otros países. Contamos con la ventaja que acá el virus llegó más tarde y por lo tanto hemos sido más rápidos que los países europeos en adoptar medidas tales como cierre de fronteras. En relación a la cuarentena, como decíamos, ya se suspendieron clases e instalado seis aduanas sanitarias, aéreas y terrestres, dentro del país; en las empresas se aplica extensivamente el trabajo en casa. No tengo una opinión formada acerca de la conveniencia de la cuarentena total, pero sí aporto lo que dice el Imperial College: ¨No es posible asegurar que la supresión pueda tener éxito por lo prolongado del período necesario.¨ Una cuarentena total debiera interrumpirse en algún momento, porque social y económicamente es intolerable estar encerrados seis meses.

Sólo espero que las decisiones se tomen en base a evidencia y no a través de twitter: por el bien de Chile.

Columna de Luis Larraín, Presidente del Consejo Asesor de Libertad y Desarrollo, publicada en La Tercera.-