La oposición inicia el año 2020 de manera no precisamente constructiva: ha anunciado que presentarÔ el próximo jueves 2 de enero una acusación constitucional contra el Intendente de la Región Metropolitana, Felipe Guevara. Los jefes de bancada desde la DC al Partido Comunista lo acusan de haber infringido la Constitución al impedir la libertad de circulación y de reunión.
Ā”Impedir la libertad de circulación! Parece una broma, una broma de mal gusto si, para los chilenos que hemos visto cómo desde hace 70 dĆas hordas de delincuentes y vĆ”ndalos se han tomado las principales ciudades de Chile, haciendo precisamente eso: impedir la circulación, pero ademĆ”s agredir, destruir y amedrentar a cuanta persona se les cruce por delante y no se sume a sus acciones.
Lo que el Intendente ha intentado hacer, con mediano Ć©xito, convengamos en ello, es desalojar a esos manifestantes para que efectivamente los santiaguinos tengamos libertad de circulación por las calles de nuestra ciudad. Es increĆble cómo personas entre las que hay algunos moderados tienen tal distorsión de la realidad que lleguen a acusar a Guevara de afectar el derecho de circulación, en circunstancias que fueron sus partidos quienes llamaron inicialmente a las movilizaciones y las han continuado apoyando pese a la estela de destrucción que han dejado.
Al anunciar estas acciones, ademĆ”s, los jefes de bancada de oposición debilitan la acción del Intendente justo en la vĆspera de una movilización convocada para celebrar el aƱo nuevo en la Plaza Baquedano, un descriterio completo y una incitación a la violencia, habida consideración a los desmanes que han ocurrido en ese lugar despuĆ©s de cada convocatoria.
Los jefes de bancada se han puesto asĆ de parte de la violencia, de la primera lĆnea, contra los habitantes de Santiago. Es abismante la forma en que el Partido Comunista, que se ha negado a fórmulas institucionales para superar la crisis, pautea a la DC y otras fuerzas moderadas integrĆ”ndolos a las filas del desorden y la destrucción. ĀæNingĆŗn diputado de esos partidos serĆ” capaz de hacerse la pregunta de si esa es la mejor forma de enfrentar la mayor crisis de orden pĆŗblico que hemos vivido en las Ćŗltima dĆ©cadas?
Pero esto no es todo. La oposición ha anunciado ademĆ”s interpelaciones a los ministros de Medio Ambiente, de Salud, de Trabajo y de Hacienda que se concretarĆan la próxima semana. Esto es virtualmente un llamado a la paralización del Gobierno. Conocemos la dinĆ”mica de estas interpelaciones. El Ministro y su equipo deben dedicarse varios dĆas por completo a preparar sus presentaciones ante los diputados, quienes agresivamente los interrogan acerca de gran cantidad de cuestiones. La simultaneidad de estas interpelaciones insinĆŗa una estrategia de obstrucción a la acción del gobierno. Muchas de las razones esgrimidas para las interpelaciones son ridĆculas, otras son banales. ĀæCulparĆ”n a la Ministra del Medio Ambiente porque los gobiernos encabezados por Trump, Xi Jiping o Bolsonaro se opusieron al punto 6 del proyecto de declaración que perseguĆa limitar sus emisiones en la Cop25?
DistraerĆ”n a los ministros de Salud y del Trabajo de sus importantes agendas legislativas que pretenden reformar el FONASA y mejorar las pensiones, retardando aun mĆ”s estas reformas. DificultarĆ”n la ya difĆcil tarea del ministro de Hacienda que intenta hacerse cargo de la alicaĆda economĆa nacional cuyos indicadores empiezan a reflejar la gravedad de la crisis que estamos viviendo.
En fin, algĆŗn dĆa la historia juzgarĆ” el comportamiento de los polĆticos de la oposición durante estos aƱos de crisis y de seguro encontrarĆ” poca generosidad y sentido de paĆs.
Columna de Luis LarraĆn, Director Ejecutivo de Libertad y Desarrollo, publicada en El LĆbero.-Ā