No me acuerdo del Acuerdo

Fue el ex presidente de la ANFP, Sergio Jadue, quien popularizó esta frase cuando un dirigente del fútbol lo conminó a respetar un acuerdo al que habían llegado ambos. Sin muchas ganas de cumplirlo, Jadue dijo simplemente: “no me acuerdo del acuerdo”.

En la madrugada del 15 de noviembre, luego de una negociación que tuvo ribetes dramáticos, los parlamentarios reunidos en el edificio del Congreso en Santiago llegaron finalmente a un acuerdo. Presionados por la extrema violencia que vivió el país la noche del martes 12 de noviembre y la posibilidad de que tuviera que declararse una vez más Estado de Emergencia, diputados y senadores, además de los presidentes o representantes de la Democracia Cristiana, el Partido Socialista, la UDI, el PPD, Renovación Nacional, Revolución Democrática, Partido Liberal, Evópoli, Partido Comunes, Partido Radical y el diputado Gabriel Boric, suscribieron un Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución.

Tengo frente a mis ojos ese documento: el acuerdo es breve, consta de doce puntos. Los que me interesa mencionar aquí son tres. El punto 3, se refiere a la Convención Mixta Constitucional. Luego el punto 4 dice: “En el caso de la Convención Constitucional sus integrantes serán electos íntegramente para este efecto. La elección de los miembros de ambas instancias se realizará en el mes de octubre de 2020 conjuntamente con las elecciones regionales y municipales bajo sufragio universal con el mismo sistema electoral que rige en las elecciones de Diputados en la proporción correspondiente”. Por último, el punto 10 señala: “Los partidos que suscriben el presente acuerdo designarán una Comisión Técnica, que se abocará a la determinación de todos los aspectos indispensables para materializar lo antes señalado. La designación de los miembros de esta comisión será paritaria entre la oposición y el oficialismo”.

Hasta aquí las citas textuales, ahora el problema. En el trabajo de esta comisión, cuyo único mandato es “determinar los aspectos para materializar lo antes señalado”, la oposición ha pedido, entre otras cosas 15 escaños reservados para el “mundo originario” a lo que algunos en el oficialismo no han accedido. La oposición los acusa entonces de intransigentes.

Pero resulta que el acuerdo es meridianamente claro en señalar que las elecciones se realizarán “bajo sufragio universal con el mismo sistema que rige en las elecciones de Diputados”. Vale decir lo que pide la oposición es contrario al texto del acuerdo, pues en las elecciones de diputados no hay escaños reservados, y de haberlos, la votación no sería bajo sufragio universal. La Comisión Técnica no puede alterar lo pactado, sino materializarlo.

Afortunadamente no llegó a aceptarse esta pretensión de los opositores porque se habría configurado un fraude a los chilenos que confiamos y creímos en el acuerdo. No queda sino felicitar a la Mesa Técnica por haber concordado un texto que no contradice el Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución.

 

Columna de Luis Larraín, Director Ejecutivo de Libertad y Desarrollo, publicada en La Tercera.-