EL CRECIMIENTO ECONÓMICO SÍ IMPORTA

En su columna, Eugenio Tironi señala que de acuerdo a la experiencia reciente “da lo mismo qué recetas se apliquen o quién gobierne: los índices de crecimiento no varían demasiado y sus oscilaciones no afectan dramáticamente la vida de cada uno”. Sin embargo, los datos disponibles muestran precisamente lo contrario. El crecimiento económico del país sí varía según la receta que se aplique y sus oscilaciones sí afectan la vida de las personas.

De acuerdo a las encuestas CASEN, entre los años 2009 y 2013, cuando el crecimiento promedio de la economía chilena fue de 5,3% anual, los ingresos del trabajo aumentaron en todos los niveles socioeconómicos. Entre los hogares pertenecientes al 10% más pobre del país, éstos aumentaron un 42,5%; entre los de ingresos medios, el incremento fue de aproximadamente un 20% y entre el 10% más acomodado, el alza fue de 14,5%.

En cambio, entre los años 2013 y 2017, cuando la economía creció a una tasa promedio de sólo 1,8% anual, los hogares más humildes registraron una reducción de sus ingresos laborales de -1,9%. En paralelo, las familias de ingresos medios exhibieron una mejora en torno al 9% y los del decil superior de ingresos, de 7%.

De esta forma, es precisamente la experiencia más reciente, y no lo ocurrido décadas atrás, lo que refrenda la importancia del crecimiento económico, en la medida que posibilita una mayor prosperidad para todos. Pero éste no puede darse por descontado y en ese sentido sí importa quien gobierne y qué recetas se apliquen. Que la élite no lo entienda así es parte del problema y no de la solución.

COLUMNA DE MARÍA PAZ ARZOLA, COORDINADORA DEL PROGRAMA SOCIAL DE LIBERTAD Y DESARROLLO, PUBLICADA EN EL MERCURIO-