Nunca es suficiente…

Tras haber concluido la mesa técnica convocada por el Gobierno en relación con el proyecto de modernización tributaria, estamos expectantes. Y es que una parte importante de la oposición estaría por rechazar la idea de legislar, cuestión que significaría cerrar el paso a la reforma.

¿Cuáles son sus razones? Que la reforma no sería neutra en términos de recaudación y que sería regresiva, beneficiando a quienes tienen rentas altas. En tanto, algunos piden escindir el proyecto de ley, separando las materias que a su juicio son de fácil despacho de las que no, entre las cuales está la reintegración, juicio que no está alineado con las prioridades del gobierno. Otros, arropados de expertos en la materia, han señalado que la reforma se hizo de manera improvisada y sin sustento técnico aun cuando sin fundamentar mayormente sus dichos. Y luego están quienes mezclan peras con manzanas condicionando su apoyo a la salida del cargo del Subsecretario Castillo. Bajo estos argumentos, se busca dar un portazo definitivo a la modernización tributaria.

Respecto de la brecha en recaudación, ha trascendido que el Ministerio de Hacienda se ha abierto a la posibilidad de incorporar compensaciones para mantener los niveles de recaudación fiscal, las que deben ser discutidas. Sobre la supuesta regresividad, el SII ha entregado y hecho público datos muy contundentes que indican que ello no es así y que la reintegración favorecerá a los segmentos de ingresos bajos y medios. Por su parte, el Gobierno también está dispuesto a trabajar en una iniciativa en que las empresas realizarían aportes a las regiones en las que realizan sus actividades productivas.

Pero a pesar de la disposición y datos mostrados, todo parece indicar que buena parte de la ex Nueva Mayoría y el Frente Amplio prefieren aferrarse a la consigna de “que el proyecto beneficia a los más ricos” para rechazarlo y dar así un golpe al gobierno, en vez de mirar de cerca las necesidades de los chilenos y de las Pymes, y de escuchar a otros técnicos con experiencia de su sector, que han solicitado se apruebe la idea de legislar.

Entonces ¿qué considerarán suficiente para apoyarla? Pareciera más bien que la oposición estaría buscando usar su mayoría en el Congreso para suplir la falta de iniciativa parlamentaria en materia tributaria para transformar el proyecto de modernización tributaria en otro proyecto, en uno de la oposición. Y entre dimes y diretes, quedan en el camino los ciudadanos y los emprendedores, para quienes este proyecto les significa un alivio y así lo han manifestado. La iniciativa simplifica un sistema tributario tremendamente complejo; otorga mayores certezas jurídicas; restablece la equidad horizontal y fomenta el emprendimiento y el crecimiento, necesario para redistribuir por lo demás, con instrumentos muy concretos a los que podrían sumarse más. Es hora de dejar la trinchera y la figuración, y ponerse manos a la obra.

Columna de Natalia González, Subdirectora de Asuntos Jurídicos y Legislativos de LyD, publicada en La Tercera.-