Mientras la mayorĆa de los chilenos tomamos vacaciones en familia, las fuerzas de la naturaleza se ensaƱan con algunos sembrando destrucción y caos. Arica y Parinacota, TarapacĆ”, Antofagasta, Coquimbo, BĆo BĆo, La AraucanĆa, Los RĆos y AysĆ©n se han visto afectadas.
Afortunadamente estas emergencias son enfrentadas con decisión y oportunidad por el gobierno. Miles de personas, pertenecientes a instituciones como CONAF, ONEMI, el MOP, Intendencias, Gobernaciones y Municipalidades, Carabineros y las FF.AA., entre otras, se despliegan por el territorio trabajando sin descanso por resguardar la vida y bienes de sus compatriotas. Forman parte del Estado, ese ente concebido para estar al servicio de todos y que, como nunca, en estas ocasiones, sentimos que cumple cabalmente ese cometido.
A esta labor se suman otros chilenos. Empresas forestales y sus brigadistas, de agua potable y servicios sanitarios, eléctricas, telefónicas, agricultores y mineros, jóvenes estudiantes y voluntarios. Trabajan codo a codo, espalda con espalda, ayudando a otros chilenos simplemente por un sentido de cumplimiento del deber y por ayudar al prójimo.
Si bien los medios y ni hablemos de algunos polĆticos, muchas veces destacan los problemas y caen en la banalidad de la anĆ©cdota, ello no alcanza a ocultar la inmensa ola solidaria que invade el paĆs junto a los torrentes desbocados que arrasan poblados, cortan caminos y ahogan personas a su paso; o el fuego que avanza inexorable,amenazando sembrados, bosques y viviendas.
Toda esta labor, de miles de personas que trabajan por nosotros en estos dĆas, requiere ser coordinada y dirigida y en ello el gobierno cumple un rol fundamental.
Cabe destacar en estas semanas el gran despliegue de autoridades para coordinar y dirigir estas labores. Sobresale desde ya el nuevo estÔndar que exhibe la ONEMI, con información adecuada en tiempo y forma. Conaf se ha  coordinado con gobiernos regionales y comunales y los ministros han estado en terreno.
Pero por sobre todo, hemos tenido la presencia incansable del Presidente SebastiÔn Piñera. Interrumpiendo sus vacaciones se ha dedicado en cuerpo en alma a la emergencia centrÔndose en lo importante: establecer prioridades como el resguardo de vidas humanas, conectividad, suministro y reconstrucción, disponiendo los recursos y aplicando las facultades que la ley le otorga.
Su presencia en las zonas afectadas da seguridad. Se percibe el don de mando, la inteligencia de las soluciones. Las desgracias que ocurran no serĆ”n por negligencia ni ausencia de la autoridad porque, mĆ”s allĆ” de las simpatĆas o antipatĆas que el mandatario suscite, debemos reconocer que en estas emergencias descansamos tranquilos porque tenemos al mejor PiƱera.
Columna de Luis LarraĆn, Director Ejecutivo de Libertad y Desarrollo, publicada en La Tercera.-