Hay distintas versiones acerca de la razón que tuvo el General Hermes Soto para no presentar su renuncia ante la petición del Presidente de la RepĆŗblica para que asĆ lo hiciera; todas ellas, no obstante, conducen al mismo lugar: el gobierno debĆa provocar la salida del alto mando de la institución.
Si hay facciones en la oficialidad de Carabineros, cuentas pendientes, esquirlas varias de los tres procesos judiciales que afectan hoy seriamente a la institución como son el del fraude al Fisco, la Operación HuracĆ”n y ahora la muerte de Camilo Catrillanca, parecĆa no haber otro camino que la salida del General Soto. Su nombramiento habĆa obedecido a la voluntad de superar los dos primeros casos que inexplicablemente permanecĆan en la nebulosa y la inacción sin respuesta por parte de Carabineros, encabezada entonces por el General Bruno Villalobos. Pero la actuación de Carabineros en el incidente de la muerte de Catrillanca, con su secuencia de violencia excesiva e innecesaria, ocultamiento de la verdad ya no sólo a nivel individual sino con participación institucional, dejaban a Soto en una posición imposible. ParecĆa que nadie en la institución estaba encargado de informar quĆ© estaba pasando en su interior a su Director General.
Como lo hemos dicho antes en estas pĆ”ginas, Carabineros de Chile tiene un problema institucional grave. Las actuaciones de sus cuadros y suboficiales una y otra vez no cumplen con los estĆ”ndares mĆnimos que deben exigirse a quienes por mandato constitucional tiene la delicada misión de ostentar el monopolio de la fuerza. A nivel de la oficialidad, por su parte, pareciera haber serias carencias en la tarea de supervisión que siempre es vital en organizaciones que trabajan con un numeroso contingente, 60.000 personas en este caso. La falta o la deficiencia en los protocolos se hace evidente. PrĆ”cticas inaceptables como el ocultamiento sistemĆ”tico de la verdad han debilitado la reputación de Carabineros, como lo muestran dramĆ”ticamente las Ćŗltimas encuestas. Carabineros solĆa ser una institución muy apreciada por los chilenos. Las actuaciones cotidianas de sus miembros en los mĆ”s recónditos rincones sirven de manera ejemplar a los chilenos de todas las condiciones y lugares, y esa buena relación con la ciudadanĆa estaba siendo puesta en riesgo con los Ćŗltimos hechos. Parece haber bastante consenso en el paĆs en que Carabineros de Chile vive una grave crisis y el Gobierno del Presidente PiƱera se estĆ” haciendo cargo de esa crisis con el decreto fundado de la remoción del General Soto para propiciar un nuevo liderazgo que permita superar los actos ilĆcitos, faltas a la probidad, obstrucción a la justicia y abuso en el uso de la fuerza que han ocurrido en la institución.
La salida del General Hermes Soto, la renovación del alto mando y los cambios legales a la institucionalidad de Carabineros, que ya estÔn en el Congreso y que son fruto de acuerdos transversales logrados en la Mesa sobre seguridad pública a la que convocó el gobierno, son una oportunidad para recomponer la relación entre Carabineros y los chilenos y para modernizar esta institución policial y dotarla de los estÔndares y protocolos que su delicada misión exige.
Las aĆŗn no aclaradas circunstancias de la no-renuncia de Hermes Soto, con esa mezcla de porfĆa y acatamiento a la institucionalidad que dejan ver, pueden terminar fortaleciendo esta tarea de construir entre todos una nueva realidad para Carabineros de Chile. El decreto fundado del que el Ministro del Interior ha debido ir a dar cuenta en la CĆ”mara de Diputados y el Senado, y del cual debe tomar razón la ContralorĆa, involucra en definitiva de alguna manera a las mĆ”s importantes instituciones de la RepĆŗblica en la solución para el momento que vive Carabineros de Chile. Estas instituciones han estado a la altura de las circunstancias, mĆ”s allĆ” del intento de alguno de empaƱar este momento republicano con alguna minucia administrativa.
Asà y producto de circunstancias que han sido desgraciadas y dolorosas para mucha gente, de ahora en adelante al contemplar a los Carabineros que cumplen sus importantes funciones en diversos lugares de Chile podremos nuevamente pensar con orgullo que son Carabineros de la Nación.
Columna de Luis LarraĆn, Director Ejecutivo de Libertad y Desarrollo, publicada en La Tercera.-
