El gobierno logró la aprobación del proyecto Aula Segura, luego de 54 dĆas de tramitación despuĆ©s que el Ejecutivo lo calificara de suma urgencia. ElĀ proyecto pretendĆa dotar de mayores facultades a los directores de establecimientos educacionales en materia de expulsión y cancelación de matrĆcula en casos de violencia extrema. Luego de la aprobación de la Ley de Inclusión, durante el gobierno de Michelle Bachelet, se habĆa tornado muy difĆcil enfrentar los casos de violencia extrema en las aulas y esta nueva ley viene a poner las cosas en su lugar. La CĆ”mara la aprobó con 110 votos a favor, 26 en contra y 13 abstenciones. Los diputados ratificaron asĆ las modificaciones que el proyecto del Ministerio de Educación experimentó en el Senado, gracias al apoyo de todos los parlamentarios de la Democracia Cristiana y el Partido Radical, ademĆ”s de parte de las bancadas PPD y PS. El Frente Amplio y el Partido Comunista, en cambio, mantuvieron su rechazo a la propuesta, haciendo prevalecer su mirada que puso mĆ”s Ć©nfasis en los derechos de quienes son acusados de actos de extrema violencia que en los de la mayorĆa de estudiantes y sus familias que quieren que el liceo sea un lugar seguro para aprender. Un punto para la Ministra Marcela Cubillos y el Ministro Gonzalo Blumel, que con una mezcla de convicción y flexibilidad lograron sacar adelante el proyecto.
En la discusión legislativa se dijeron muchas cosas y uno de los argumentos que esgrimĆan quienes se oponĆan al proyecto era que Ć©ste era insuficiente. Es un argumento curioso; como si una ley pudiese cambiar la naturaleza de las cosas hasta transformar algo malo en algo bueno. Por supuesto que Aula Segura es apenas un mĆnimo para abordar el tema, un ādesdeā como se dice ahora. Los directores de liceos tendrĆ”n herramientas que son las bĆ”sicas para intentar entregar a los niƱos una educación en un ambiente en que no estĆ© en peligro la seguridad personal de los miembros de la comunidad escolar. Pero ello no garantiza que la educación serĆ” de calidad.
Me acordĆ© a propósito de este tema de la presentación que hizo aƱos atrĆ”s el Profesor de la Universidad de Newcastle, James Tooley, en un seminario que organizó Libertad y Desarrollo. El profesor Tooley, que ha enseƱado tambiĆ©n en Oxford y Manchester, ha dirigido su investigación y prĆ”ctica a la educación privada de bajo costo en paĆses en desarrollo. Publicó un libro llamado āThe Beautiful Treeā que define como un tour personal de cómo los pobres se estĆ”n educando a sĆ mismos. Tooley ha creado modelos de innovación en educación privada de bajo costo en varios paĆses de Ćfrica, Asia y Ćŗltimamente de LatinoamĆ©rica. Aunque a algunos les parezca contra intuitivo, hay varios paĆses en que la mayorĆa de los niƱos no van a escuelas pĆŗblicas sino que asisten a escuelas privadas por las que pagan pequeƱas cantidades de dinero. Los apoderados prefieren estas escuelas para sus hijos porque reciben una mejor educación que en las estatales, entre otras cosas, porque los profesores estĆ”n motivados por un director muy empoderado, que se involucra con las familias de los niƱos y que no estĆ” sujeto a tanta burocracia.
El Profesor James Tooley ha supervisado escuelas en Nigeria, Uganda, Ghana, Liberia, India y Honduras. En muchas Ć”reas urbanas en Ćfrica la mayorĆa de los niƱos van a escuelas privadas. En Lagos, por ejemplo llegan al 75% y en Uganda al 90%. El profesor Tooley cree que este sistema es tan bueno, que puede exportarlo desde Ćfrica a Gran BretaƱa y los Estados Unidos. Su Ćŗltimo emprendimiento es una escuela privada de bajo costo en Durham, Inglaterra. Al principio las autoridades de su paĆs no entendĆan cómo pretendĆa que alumnos britĆ”nicos prefirieran ese tipo de escuelas; de hecho sólo despuĆ©s de 458 dĆas consiguió los permisos para funcionar. Espera que allĆ” se repitan los resultados obtenidos en paĆses en desarrollo en que los niƱos de esas escuelas tienen mejores rendimientos que los de la educación pĆŗblica de nivel socioeconómico similar.
SerĆa fantĆ”stico que bajo la inspiración de gente como Tooley, paĆses en desarrollo de Ćfrica continĆŗen exportando al mundo desarrollado el modelo de escuelas privadas de bajo costo. MostrarĆa ademĆ”s el despropósito que fue la Ley de Inclusión del gobierno de Michelle Bachelet, que prohibió a los apoderados hacer aportes en dinero para la educación de sus hijos.
El proyecto Aula Segura es un paso para hacerse cargo de los problemas que vive nuestra educación pĆŗblica. Pero es sólo un paso, pues los desafĆos son inmensos. El Informe de la Comisión Todos al Aula, que presidió Mariana Aylwin, es otro paso en la dirección de disminuir la burocracia en la educación, pero ciertamente queda mucho camino que recorrer en esa dirección.
Columna de Luis LarraĆn, Director Ejecutivo de Libertad y Desarrollo, en El LĆbero.-