Promesas de campaña y expectativas

Las cifras de Cuentas Nacionales publicadas por el Banco Central vienen a reafirmar la buena salud que presenta la economía chilena al segundo trimestre del 2018. Según éstas el PIB creció en términos anuales 5,3%, destacando un incremento significativo de la inversión: 7,1%.

Durante las últimas semanas han surgido cuestionamientos sobre el grado de cumplimiento de las expectativas generadas en la campaña de Sebastián Piñera. Pues bien, más allá de todo 'sentimiento' posible, es razonable revisar, por el lado económico algunas de las promesas de ésta, a solo cinco meses de transcurrido este nuevo mandato.

La primera y más significativa era 'duplicar la tasa de crecimiento respecto al actual gobierno', pues sin crecimiento económico es poco lo que se puede hacer.

Mientras el gobierno pasado promedió 1,7% de crecimiento anual (con 1,5% de crecimiento el último año), durante lo que va de 2018 ya se ha crecido 4,8% y se espera que el año cierre en una cifra en torno al 3,8 – 4%. Siendo así, se trata de una promesa cumplida, con creces, y antes de lo esperado.

También se prometió 'recuperar la confianza para que las empresas vuelvan a invertir, aumentando la tasa de inversión en tres puntos porcentuales hacia el final de nuestro gobierno'. En cuanto a la confianza empresarial, el Imce (que mide esta confianza), luego de ubicarse en el rango pesimista (bajo el valor 50) desde el segundo trimestre de 2014 (el período más largo desde el año 2003), en enero del 2018 volvió al rango optimista, y se ha mantenido por sobre el valor 50 desde entonces.

Por lo tanto, yo no hablaría de un deterioro de expectativas, sino todo lo contrario. En cuanto a la inversión, los resultados también están a la vista: luego de cuatro años consecutivos donde de manera inédita se contrajo la inversión (promediando -1,7% su tasa de crecimiento anual), en lo que va del año 2018 esta ha aumentado en 5,1%, y se espera cierre el año en 4,5%. ¿Promesa cumplida? De sobra.

Finalmente, por el lado del mercado laboral, se prometió: 'duplicar la capacidad de crear nuevos empleos, mejorando su calidad y aumentando significativamente la tasa de incremento de los salarios. La meta es tener 9 millones de personas empleadas hacia finales del mandato'. En este caso, va a tomar un poco más de tiempo cumplir con la promesa. Este gobierno lleva recién 5 meses y dispone de 48 en total.

Es sabido que el mercado laboral actúa con rezago, más aún luego de un período extenso de bajo crecimiento en el cual se crearon holguras en el mercado laboral, se debe tener un poco de paciencia en esta materia. De todas formas, ha comenzado a evidenciarse una mejora. Por una parte, se avanza hacia mayor calidad (más creación de empleos asalariados privados) y, por otra, se ve alguna reducción de las holguras (con más horas trabajadas, en promedio).

Todo indicaría que las promesas se están cumpliendo. Juzgue usted.

Columna de Carolina Grünwald, Economista Senior de Libertad y Desarrollo, publicada en Pulso.-