Por estos dĂas comienzan a conocerse más detalles de la propuesta previsional que presentarĂa el gobierno. Y aunque no es lo Ăşnico en discusiĂłn, el debate ha estado mayormente centrado en quĂ© hacer con los 5 puntos adicionales de ahorro para pensiones. Esta pregunta debiese tener una sola respuesta: el 5% debiese destinarse a aquello que permita maximizar el aumento en las pensiones de los trabajadores, y no podemos concluir que esto ocurrirá con el bosquejo de reforma presentado por el gobierno.
Las estadĂsticas muestran que existe una relaciĂłn directa entre el monto ahorrado en las cuentas individuales y la pensiĂłn obtenida al momento de jubilarse. La razĂłn de que las pensiones estĂ©n por debajo de lo esperado radica en que, por distintos motivos (unos más y otros menos controlables por los trabajadores), nuestro ahorro para la vejez resulta insuficiente. De hecho, sĂłlo ahorramos, en promedio, la mitad del tiempo que dura nuestra vida activa. Es por ello que la forma más directa y eficiente de mejorar las pensiones (si consideramos las potenciales externalidades econĂłmicas que esto podrĂa traer) es aumentar el monto que se destina a las cuentas individuales. Lamentablemente, sĂłlo la mitad de la mayor cotizaciĂłn serĂa destinada a este fin.
Ha trascendido tambiĂ©n que este nuevo mayor ahorro individual no irĂa a las cuentas de capitalizaciĂłn de los trabajadores, sino que a nuevas “cuentas personales”, las que si bien aumentarĂan el ahorro que destina cada uno a su pensiĂłn, en caso de que el trabajador muera no serĂan heredables, sino que pasarĂan a formar parte de un fondo comĂşn. Esto atenta contra los derechos de propiedad de las personas sobre su ahorro para la vejez. Además, no es trivial cĂłmo la nueva “cuenta personal” se fusionará con las cuentas individuales. ÂżPodrán en conjunto ser utilizadas para el cálculo de la pensiĂłn al momento del retiro? Si es asĂ, ÂżcĂłmo se sabrá cual será la fracciĂłn “no heredable” (“expropiable”)? La forma en que esto se resuelva incluso podrĂa llevar a que lo que supuestamente iba a ser destinado a un mayor ahorro individual sĂłlo termine alimentando un fondo comĂşn para financiar las pensiones de otros.
ÂżQuiĂ©n deberĂa administrar el mayor ahorro individual? Si lo que buscamos es aumentar las pensiones, el encargado debiese ser aquel queminimice los costos administrativos de gestionar los ahorros y maximice la rentabilidad de lo acumulado. A diferencia de lo señalado por parte de nuestras autoridades, no cerrarĂa las puertas a que las AFP realicen esta labor: como el mayor ahorro es sobre el mismo salario imponible, las comisiones recaudadas no aumentarĂan, por lo que la gestiĂłn serĂa realizada a costo cero. Por su parte, los resultados de nuestros fondos de pensiones han sido tales que de lo acumulado las cotizaciones representan sĂłlo cerca de 30% de los fondos acumulados. El 70% restante corresponde a rentabilidad. En suma, parece del todo razonable permitir que los cotizantes decidan dĂłnde invertir su cotizaciĂłn adicional, sin excluir que las AFP sean parte de las alternativas.
La otra mitad del mayor ahorro (los 2,5 puntos restantes) se utilizarĂan para financiar (con el ahorro individual de los trabajadores) las pensiones de otros: ya sea de los que hoy están jubilados o de quienes en el futuro no alcancen un determinado nivel de pensiĂłn. En ambos casos se romperĂa la lĂłgica entre ahorro realizado y beneficio obtenido, desincentivando la cotizaciĂłn y fomentando la informalidad. Todo ello juega en contra del objetivo final (mejorar las pensiones), además del impacto negativo que esto podrĂa tener sobre el mercado laboral, el ahorro y las finanzas pĂşblicas que incluso ha reconocido el Banco Central en un reciente informe. MenciĂłn especial para los efectos de financiar con cotizaciones presentes las pensiones de los hoy jubilados (“solidaridad intergeneracional”). Ello no es más que instalar un componente de reparto en nuestro sistema, que dada nuestra realidad sociodemográfica (envejecimiento acelerado de la poblaciĂłn y baja tasa de natalidad) resultarĂa imposible de financiar en el futuro. Si lo que buscamos es mejorar las pensiones de quienes no alcanzan un nivel de ahorro suficiente para su retiro, debiĂ©semos fortalecer el Pilar Solidario, el que se financia a travĂ©s de rentas generales y no con un impuesto al trabajo.
Estamos ante una oportunidad Ăşnica: se ha generado un consenso tácito en torno a la idea de aumentar el ahorro que destinamos para financiar nuestras pensiones, lo cual era impensado hasta hace algunos meses (de hecho, los efectos de este aumento en el mercado laboral podrĂan no ser menores, por lo que resulta clave implementarlo de manera gradual). Sin embargo, todo apunta a que una vez más lo polĂtico primará a lo tĂ©cnico y que este gobierno desaprovechará la posibilidad de acercar nuestra tasa de cotizaciĂłn a un nivel que permita revertir nuestro bajo nivel de ahorro y que estĂ© más acorde a las mayores expectativas de vida que hoy existen.
Columna de Alejandra Candia, Directora del Programa Social de Libertad y Desarrollo, publicada en Voces de La Tercera.-