¡Bienvenida la competencia!

Una de las condiciones esenciales de la libre competencia es que la información relevante sea conocida por consumidores y productores. Sin embargo, obtener y procesar información tiene un costo, y de hecho muchos problemas de falta de competencia se explican por la carencia de información oportuna y entendible por todos. Por ende, la revolución de internet puede hacer mucho para perfeccionar la competencia, y ya lo ha hecho en una magnitud considerable. La comparación de precios y facilidades de compra a través de la web se ha traducido en evidentes ganancias para los consumidores. En definitiva, internet ha cambiado el modelo de negocios de muchas industrias, generando enormes ganancias de productividad para todos.

Lo que está ocurriendo con Uber es un claro ejemplo de estas ganancias, y buscar prohibirlo sería equivalente a haber restringido la energía eléctrica para proteger a los productores de velas. Efectivamente los taxistas deben enfrentar el costo de las regulaciones, pero algunas de éstas son necesarias producto del funcionamiento de ese modelo de negocios. Uber resuelve el problema del transporte de pasajeros en una forma económicamente más eficiente, más segura y en definitiva, mejor para los consumidores. Sin duda, es un modelo de negocios superior, bienvenida la competencia cuando eso ocurre, aún al costo de que el esquema anterior tienda a desaparecer. Impedir el proceso es totalmente incoherente con los discursos de aumentar la productividad. Obviamente esto no obsta a analizar si el modelo de Uber requiere por parte de la autoridad de algún tipo de regulación relativa a su esquema de funcionamiento.

Un caso muy similar al de Uber es el de Airbnb, que ofrece arriendos de departamentos particulares de acuerdo a las necesidades del consumidor ¿Es competencia desleal a los hoteles? ¡Es competencia! También en este caso las tecnologías de la información permiten el desarrollo de un modelo de negocios muy atractivo para demandantes y oferentes, y por lo tanto bienvenido sea. Así como éste, los nuevos negocios se multiplican, en un proceso que todos valoramos; Netflix, Spotify, Ali Express, Cumplo, etc. Efectivamente generan un desafío para la autoridad, ya que tal como los mercados tradicionales requieren regulaciones para su funcionamiento, es necesario estudiar qué nuevas regulaciones son necesarias en estos. Algunas veces nos podremos encontrar con la excelente noticia que estos nuevos modelos de negocios no requieren regulaciones, y esa sería una ventaja adicional de los mismos.

 

Columna de Cecilia Cifuentes, Economista Senior de Libertad y Desarrollo, publicada en El Demócrata.-