Retomando la discusión de Carrera Docente

Pulso

Esta semana se retomó la discusión del proyecto de ley de Carrera Docente, que entre otras cosas, busca introducir un sistema de inducción y de evaluación ligado a incrementos permanentes de las remuneraciones.

Si bien esta iniciativa constituye un avance en relación a la situación actual, en la que se premia especialmente la antigüedad del profesor (a pesar de que Ć©sta no ha mostrado relacionarse con un mejor desempeƱo), la evaluación propuesta por este proyecto de ley difĆ­cilmente permitirĆ” identificar aquellas conductas que contribuyen con una buena prĆ”ctica docente, pues excluye totalmente la perspectiva local, y con ello la información sobre la labor diaria del profesor y del avance de sus alumnos. Es un error pretender medir con un Ćŗnico instrumento centralizado a quienes ejercen en contextos sumamente diferentes a lo largo del paĆ­s. Esta evaluación –que deberĆ”n rendir los 200 mil docentes de establecimientos municipales y particulares subvencionados- estarĆ” en manos del CPEIP, entidad perteneciente al Ministerio de Educación, que difĆ­cilmente tendrĆ” la capacidad de asumir adecuadamente dicho rol.

Si bien las indicaciones reciĆ©n presentadas por el Ejecutivo no introducen cambios sustantivos que permitan corregir este proyecto, es esperable que las formuladas por los Senadores –quienes se han mostrado mĆ”s receptivos- busquen incorporar a la evaluación elementos descentralizadores, como la perspectiva del director e indicadores relativos al avance de los estudiantes. De esta forma, podrĆ­a abrirse un espacio para negociar modificaciones mayores.

En caso contrario, pasarĆ­a de ser ā€œelā€ proyecto llamado a impactar la calidad del sistema escolar, a ser ā€œuno mĆ”sā€. Y los mĆ”s de US$ 2.500 millones anuales a invertir significarĆ­an, en vez de un incentivo para elevar la calidad del sistema y mejorar los aprendizajes de los alumnos, un gasto poco efectivo, en tanto se asignarĆ­a en función de indicadores dĆ©biles y no para reconocer a aquellos docentes que efectivamente logran producir los cambios necesarios en cada una de las salas de clases del paĆ­s.

 

Columna de MarĆ­a Paz Arzola, investigadora del Programa Social de Libertad y Desarrollo, publicada en Pulso.-

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