A continuaciĂłn reproducimos la columna de Luis LarraĂn, Director Ejecutivo de LyD, publicada en El Mercurio:
La expresiĂłn saliĂł a la luz hace varios años por unas facturas que habĂan sido pagadas por la candidatura del Senador Guido Girardi. Se trataba de facturas falsificadas y el propietario de Publicam, la empresa que las emitĂa, sufriĂł sanciones penales asĂ como el administrador de la campaña del Senador.
El caso Penta las puso de moda nuevamente, con una variante. Ya no se trataba de facturas falsificadas, sino de facturas en que habĂa una presunciĂłn que el servicio no se habĂa prestado, o que Ă©ste no correspondĂa ya sea por costo o descripciĂłn a lo que expresaba la factura o boleta. Y allĂ el Servicio de Impuestos Internos se metiĂł en camisa de once varas, porque resulta extraordinariamente difĂcil calificar la naturaleza e idoneidad de servicios de distinta Ăndole y especialidad; y esa calificaciĂłn, necesariamente arbitraria, podrĂa llevar a personas a la cárcel al constituir un delito de carácter penal.
El SII cambiĂł de criterio. Antes las boletas o facturas que merecĂan dudas daban origen a una sanciĂłn administrativa y sĂłlo eran calificadas de gasto rechazado, por lo que habĂa que pagar los impuestos y las multas correspondientes. Me aseguran algunos, y no tengo por quĂ© dudar, que este cambio de criterio del SII empezĂł hace un par de años, antes del caso Penta; puede ser asĂ, pero lo cierto es que se hizo caer, con todo su peso, sobre los imputados en este bullado caso.
De ahĂ, llegamos al estado de cosas en que una factura de AndrĂ©s Velasco por servicios prestados a Empresas Penta llevĂł a un allanamiento de la PolicĂa de Investigaciones  en su casa, con toda la prensa, convenientemente avisada por alguien, presente para captar imágenes y notas. No ocurriĂł lo mismo, que sepamos, con el actual Ministro de Obras PĂşblicas, Alberto Undurraga, pese a que la FundaciĂłn que presidĂa tambiĂ©n habĂa facturado a Penta en un perĂodo cercano a su campaña a Senador, con el agregado que la factura tenĂa como domicilio el de una botillerĂa.
El caso SQM, ahora en la palestra, ha llevado al Servicio de Impuestos Internos a presentar una querella, por pagos de 18 millones de pesos. Posteriormente hay una denuncia del SII que incluye a tres ejecutivos y otras nueve personas. En estos casos nuevamente aparece el concepto de  ideolĂłgicamente falso, pues los dineros  tras esas boletas o facturas encubrirĂan pagos a polĂticos. Otras boletas, entre ellas una pagada al actual Subsecretario General de Gobierno, no merecieron al parecer esa calificaciĂłn. Para tener una consecuencia penal, es mucha la discrecionalidad que se ha entregado a Impuestos Internos.
Incluso cierta prensa saca a colaciĂłn facturas de Libertad y Desarrollo y de la FundaciĂłn Chile 21, que no merecen objeciĂłn del SII porque ciertamente en estos casos no hay una imputaciĂłn de falsedad ideolĂłgica  (el  domicilio de las facturas corresponde al de las casonas en que operan ambos think tanks y no a una botillerĂa). Pero claro, presentarlas en un noticiario central de TV como pagos de SQM puede dejar otra impresiĂłn. Además, el Presidente de Chile 21 es Carlos Ominami. Filtrar esos datos de la contabilidad de SQM puede ser Ăştil polĂticamente ÂżPor quĂ© ocurre algo asĂ? ÂżNo podrĂamos calificar la presentaciĂłn de esa informaciĂłn como ideolĂłgicamente falsa?
La filtración de información y el ambiente de caza de brujas llevan ahora a la Presidenta Bachelet a declarar que los funcionarios tienen derecho a defenderse y al Ministro Peñailillo a decir que no puede ser que se persiga a personas por filtraciones.
Uno podrĂa concordar en general con estas opiniones de las dos más altas autoridades del Poder Ejecutivo en nuestro paĂs. ÂżPero por quĂ© ahora? ÂżEn el caso Penta no aplicaban acaso los mismos conceptos?
Esa es la importancia que tiene el que las instituciones del Estado no se usen para obtener ventajas polĂticas ni para atacar a los adversarios.
Quizás por eso Jovino Novoa, un blanco muy apetecido por sus adversarios, ejerciĂł su derecho a guardar silencio frente a la FiscalĂa en el marco del caso Penta, señalando que sĂłlo declarará ante los tribunales. Su justificaciĂłn, es que estamos frente a una investigaciĂłn ideolĂłgicamente falsa.