RESULTADOS SIMCE 2013: LA OPORTUNIDAD DE HILAR MÁS FINO

REPRODUCIMOS LA COLUMNA DE MARÍA PAZ ARZOLA, INVESTIGADORA DEL PROGRAMA SOCIAL DE LYD, PUBLICADA EN VOCES DE LA TERCERA.

María Paz Arzola

Ayer se dieron a conocer los resultados del SIMCE 2013. En esta oportunidad, la principal novedad es que por primera vez se reportaron algunos de los nuevos indicadores de calidad educativa, que dicen relación con autoestima académica y motivación escolar, clima de convivencia escolar, y participación y formación ciudadana. Estos permiten complementar los indicadores de aprendizajes que se construyen a partir de los resultados de las pruebas SIMCE, dando cuenta de que el concepto de calidad va más allá de lo académico. Debido al poco tiempo transcurrido y a la falta todavía de la información más detallada, no es posible hacer un análisis en profundidad. Sin embargo, hay algunos hechos que vale la pena destacar.

Primero, es importante reconocer que hoy contamos con una institucionalidad de aseguramiento de la calidad de la educación escolar -compuesta por la Agencia, la Superintendencia y el Consejo Nacional de Educación-, que fue pensada para funcionar de manera autónoma e independiente al gobierno de turno, y por lo tanto actuar según una visión de largo plazo, sin la agitación propia de los tiempos políticos. Esta institucionalidad recién está operativa hace un par de años, y constituye de por sí un cambio significativo en el funcionamiento del sistema escolar. Los resultados SIMCE 2013 y los indicadores complementarios ya no dependen del MINEDUC, sino que son ahora parte de este contexto más autónomo, siendo la Agencia la encargada de evaluar, informar a los padres y orientar a los establecimientos en sus procesos de mejora continua. El impacto de esta nueva institucionalidad lo veremos recién en unos años más.

En segundo lugar, cabe destacar la heterogeneidad de resultados en los distintos tipos de colegio. En cada dependencia educacional encontramos colegios que lo hacen bien y colegios que lo hacen mal, por lo que una clasificación amplia según el tipo de administración no será una forma precisa de separar por calidad. En esta línea, el actual proyecto de ley enviado por el Gobierno, que pretende eliminar a los colegios particulares subvencionados con fines de lucro, y ponerle trabas severas a la educación particular subvencionada en general, sin tener en cuenta cómo lo hacen y cuán satisfechos están sus alumnos, es una mala manera de apuntar a los objetivos.

La Agencia y la Superintendencia de Educación Escolar tienen hoy la capacidad y el mandato de, respectivamente, fiscalizar si los colegios cumplen con estándares mínimos de calidad y si usan apropiadamente los recursos públicos que se les entregan. Desaprovechar su rol y la información que proporcionan,reemplazándola por criterios amplios como la dependencia educativa o el tipo de sostenedor, sería un gran retroceso.

Un tercer aspecto que se observa, es que, tanto en 8° básico como en II° medio, el sector municipal sobrepasa al sector particular subvencionado en el grupo socioeconómico medio-alto, mientras que el particular subvencionado presenta mejores resultados en los niveles socioeconómicos medio-bajosi. Esto da cuenta de que hay liceos municipales que están mejorando. Nuestra hipótesis es que esta alza se podría explicar en parte por los excelentes resultados de los Liceos Bicentenario, cuyos promedios en 8° básico son de 293,5 puntos en Lectura y 305 puntos en Matemáticas, y en II° medio de 282 y 300,7 puntos en Lectura y Matemáticas respectivamente. Por cierto, estos resultados los ubican muy por sobre el promedio nacional para sus respectivos grupos socioeconómicos.

Sea lo que sea, creemos que hay que analizar con calma la nueva información recibida antes de llevar a cabo políticas que pretendan cambiar radicalmente el modelo educacional actual. Hoy ya nos encontramos en medio de una reforma importante, la que introdujo el Sistema de Aseguramiento de Calidad. La información que entrega la Agencia de Calidad, que amplía la mirada de calidad de un establecimiento, debiera ser la que se use a la hora de calificar a una escuela. Si hay una conclusión clara que se puede obtener en esta instancia, es que la naturaleza y el tipo de sostenedor son cada vez menos relevantes; se debe hilar más fino y no efectuar clasificaciones amplias que desconozcan las diferencias al interior de los grupos.

i En 8° básico, el sector particular subvencionado obtiene mejores resultados en niveles socioeconómicos medio-bajo y medio, mientras que el municipal aventaja en el nivel medio alto. En II° medio, el sector particular subvencionado aventaja en los niveles bajos y medio-bajos, mientras que el municipal en los niveles medio y medio-alto.