SUSPENSIÓN DE PROYECTOS: MÁS ESLOGAN QUE OTRA COSA

A CONTINUACIÓN, REPRODUCIMOS LA COLUMNA DE CONSTANZA HUBE, INVESTIGADORA DEL PROGRAMA LEGISLATIVO DE LIBERTAD Y DESARROLLO, PUBLICADA EN EL DÍNAMO.

El Gobierno ha anunciado la “suspensión” de tres proyectos de educación enviados por el ex Presidente Piñera: Financiamiento de Educación Superior, Nueva Agencia de Acreditación y Superintendencia de Educación Superior. La justificación para paralizar estos proyectos sería que dichas iniciativas no van en la línea del programa de gobierno.

Si bien fueron muchos los proyectos de educación presentados por la administración anterior, estas tres iniciativas son especialmente relevantes, ya que constituyen una reforma integral al sistema de educación superior.

El primero tiene por objeto establecer un único sistema de créditos para todos los jóvenes que ingresen a la educación superior, terminando con la discriminación odiosa entre las Universidades del CRUCH y las demás instituciones. Este proyecto fue aprobado por la Comisión de Educación del Senado por mayoría de sus miembros.

El segundo busca reformar la cuestionada Comisión Nacional de Acreditación terminando con el corporativismo en su conformación y establece una acreditación con una duración única por 6 años, y una acreditación provisional de 3 años. Con esto, se termina con la confusión que genera la acreditación por 1, 2 ó 3 años y da una mayor certeza a los nuevos alumnos que ingresan a las instituciones de educación superior. Este proyecto fue aprobado en la Comisión de Educación por 4 votos a favor y solo 1 en contra y en la Sala del Senado por 22 votos a favor, 0 votos en contra y 5 abstenciones, lo que da cuenta de una amplia mayoría a favor de legislar sobre esta materia.

Finalmente, el proyecto que crea la Superintendencia de Educación Superior tiene por objeto no sólo establecer atribuciones de fiscalización y sanción, sino que además busca cumplir un fin distinto, cual es darle credibilidad a nuestro sistema de educación superior. Dicha iniciativa fue aprobada en general por unanimidad en la Comisión de Educación del Senado y en la Sala del Senado por 26 votos a favor, 6 en contra y 1 abstención.

No son irrelevantes los resultados de la votación de estos proyectos, no solo porque desde un punto de vista reglamentario no es posible retirar estos proyectos, sino también porque hay una manifestación de voluntad por parte del Senado de querer legislar sobre estas materias, que no se está respetando.

Las señales que está dando el Gobierno con esta decisión de suspender proyectos parecen confusas, ya no solo se están desechando iniciativas que apuntan directamente a la calidad de la educación y a la confianza del sistema, sino que no se están planteando propuestas concretas alternativas. Hasta el momento los anuncios apuntan a eslóganes como fin al lucro y al copago, que en nada colaboran con mejorar la calidad de la educación de los niños de Chile, y que generan más dudas que certezas en el sistema.