A CONTINUACIĂN, REPRODUCIMOS LA COLUMNA DE CECILIA CIFUENTES, ECONOMISTA SENIOR DE LYD, PUBLICADA EN EL MOSTRADOR MERCADOS ESTA SEMANA.
La inflaciĂłn de 0,6% del mes de diciembre tomĂł por sorpresa al mercado y a las propias autoridades monetarias, que hace sĂłlo un mes habĂan estimado para el aĂąo un aumento del IPC de 2,6%, bastante por debajo del 3% que hubo finalmente. ÂżSignifica esto que el contexto de inflaciĂłn por debajo de la meta cambiĂł radicalmente? Probablemente no, al menos por ahora. En el IPoM de diciembre el Banco Central estimĂł para 2014 una inflaciĂłn de 2,5%, y aunque el resultado pueda ser algo superior a ese, tampoco deberĂa alejarse de la meta de 3%.
Sin embargo, la cifra de diciembre sĂ podrĂa alterar el escenario de polĂtica monetaria del primer semestre. Esto porque en los primeros seis meses de 2013 la inflaciĂłn fue anormalmente baja, acumulĂĄndose en ese lapso un aumento del IPC de solo 0,8%. Esto significa que aun cuando no se repitan cifras cercanas a las del pasado diciembre, la inflaciĂłn en doce meses se mantendrĂa cercana a un 3%, y probablemente por sobre ese nivel en el segundo trimestre, debido a la reducida base de comparaciĂłn. Aunque este escenario no reviste condiciones de riesgo en materia de manejo inflacionario, sĂ genera un contexto algo complejo para la autoridad monetaria, especialmente si la tendencia decreciente de la actividad econĂłmica se mantiene, lo que parece probable. La combinaciĂłn de inflaciĂłn y actividad esperada para los meses que vienen, con un ritmo de alza de precios en torno a la meta y actividad claramente por debajo del potencial, dificulta las decisiones de polĂtica monetaria. El mercado tiene internalizada dos reducciones de 0,25 puntos durante el primer semestre, lo que podrĂa alterarse en el escenario descrito. Finalmente el efecto del repunte inflacionario de diciembre es que es menos probable ahora una TPM de 4% a fines de este aĂąo, lo que tambiĂŠn tiende a moderar las expectativas de alza del tipo de cambio.
Es importante tener en cuenta que esto no significa una polĂtica monetaria contractiva en un contexto de desaceleraciĂłn econĂłmica. Aun cuando se mantendrĂa durante este aĂąo una situaciĂłn de tasas de interĂŠs muy bajas en el mundo desarrollado, no hay que olvidar que una tasa de polĂtica monetaria de 4,5% con una inflaciĂłn de 3%, sigue siendo una instancia monetaria expansiva, bastante por debajo del nivel neutral de largo plazo.