ADJUDICACIÓN DE LA EXPLOTACIÓN DEL LITIO: TODOS GANAN

A continuación reproducimos la columna de Francisco Klapp, investigador del Programa Económico de LyD, publicada en Pulso:

Efectuada ya la licitación para la explotación del litio por parte de capitales privados, vuelve a levantarse la misma polémica de cuando fue hecho el anuncio, acerca de la naturaleza estatal del minera, su régimen jurídico y su factibilidad económica.

La discusión hoy no debe caer en consignas y permitir la explotación privada de una fracción mínima de las cuantiosas reservas chilenas, podría convertirse en un polo de desarrollo adicional para algunas zonas del norte chileno.

Por ello, hay que tener claro 3 puntos claves:

-El litio hace mucho tiempo dejó de tener carácter "estratégico": si bien el mineral pertenece a las sustancias que el Estado se ha reservado -junto con los hidrocarburos líquidos y gaseosos- por tener carácter “estratégico”, éste es altamente cuestionable debido a la abundancia del recurso y la estimación de demanda mundial futura. Dada la rigidez del contexto legal y el precio actual del recurso, la licitación pública, nacional e internacional era la fórmula más razonable para compatibilizar las ventajas y eficiencias de la minería privada con la racional explotación de riquezas minerales del Estado.

- Chile está lejos de ser un monopolio de litio: El  2011 Chile aporto el 37% de la producción mundial, seguido por Australia con el 30%, China con un 15%. La ventaja que tenemos en Chile es que se produce al más bajo costo del mundo y que existen abundantes reservas en salares y salmuera, las que suelen ser relativamente más económicas de explotar.

-El precio del litio está altísimo, por eso hay que aprovechar: existen más de 100 millones de toneladas disponibles para ser explotadas a nivel mundial, a costos menores o iguales al precio de mercado vigente. Estimaciones sugieren que dada la producción actual, habría disponibilidad de litio para 1600 años y que si el precio del litio aumentara unas 4 veces, sería económicamente viable el obtener litio a partir de agua de mar, con lo que la disponibilidad -en término prácticos- sería infinita.

La licitación, recientemente adjudicada a SQM,  es la opción menos riesgosa para el Estado y la más compatible con el marco jurídico actual, ya que el Estado se asegurará una entrada importante de recursos, por objeto del precio de la licitación y de un porcentaje de las ventas futuras. De hecho, ya se pagaron US$ 40 millones y el 7% de las ventas de los próximos 20 años.