La desocupación nacional se mantiene en niveles altos, llegando a un 9,5% en el trimestre móvil mayo-julio según informó el INE esta mañana. Esto representa un alza de 0,8 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior, explicado por una expansión de la fuerza de trabajo de 0,7% junto a una caída de 0,2% en los ocupados.
Al ajustar por estacionalidad, el desempleo se ubicó en 9,3%, lo que también resulta en un alza interanual de 0,8 puntos porcentuales. Con todo, el número de desocupados en el país se ha mantenido en torno a 980.000 personas en los últimos 3 trimestres.
Cuando descomponemos la desocupación nacional según sexo y tramo etario respecto al trimestre móvil anterior se encuentra una marginal caída de 0,1% en las mujeres (cuyo desempleo cae de 10,4 a 10,3%) y en los jóvenes (cuyo desempleo cae de 23,6 a 23,5%). Sin embargo, en el caso de los hombres se registra un alza de 0,2% (ver Gráfico N°1).

Otro dato clave de la última medición dice con la duración del desempleo y cuánto tardan los cesantes en encontrar trabajo. Previo a la pandemia, dicha duración estaba en torno a seis meses, experimentando alzas inéditas durante el COVID para llegar a un récord de 9,5 meses. Hoy, los cesantes están tardando 8,1 meses, prácticamente el nivel más alto si se excluye la pandemia (ver Gráfico N°2). Dentro de este grupo, son particularmente importantes aquellos cuya cesantía excede el año, que es el umbral del INE para clasificarlos como de larga duración. Hoy, esa proporción alcanza el 18,8% de los cesantes.

La segunda tendencia que se ha reforzado en las últimas mediciones es la brecha de desempleo entre regiones. En esta última medición, son ocho las regiones cuya desocupación es igual a superior a 10% de un total de dieciséis regiones. Cuando las comparamos respecto a la desocupación nacional se observa que el desempleo está siendo menor en las zonas extremas norte (con excepción de Arica y Parinacota) y sur, mientras que la zona centro-sur registra, en su gran mayoría, niveles muy superiores (ver Gráfico N°3).

En la opinión del economista de LyD, Exequiel Cáceres, el mercado laboral sigue mostrando signos de estancamiento en niveles incómodamente altos para el funcionamiento de la economía.
“Más allá de cambios marginales respecto a trimestres anteriores, como una leve caída en desocupación femenina y juvenil o en la informalidad, se consolidan dos tendencias preocupantes.
La primera es la brecha de desocupación entre regiones. Hoy tenemos la mitad de las regiones del país (8 de 16) con un desempleo igual o superior al 10%, con una clara concentración geográfica: los extremos norte y sur tienen menor desempleo, pero desde Coquimbo a Los Ríos es igual o mayor. En segundo lugar, el desempleo actual está siendo prolongado. En promedio, los cesantes demoran 8,1 meses, y dentro de este grupo un 18,8% experimenta lo que se denomina empleo de larga duración (más de 1 año buscando trabajo sin conseguirlo)”, explica.