El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer las cifras laborales correspondientes al trimestre móvil noviembre –enero 2026. La tasa de desocupación nacional se ubicó a 8,3%, cifra 0,3puntos porcentuales (pp) más alta que el mismo período del año anterior (Gráfico N°1), mientras que la ajustada por estacionalidad se ubicó a 8,6% (8,4% hace doce meses). Lo anterior, como resultado de que en doce meses la fuerza de trabajo creció 1,4%, el empleo creció 1,2% y los desocupados crecieron 4,8%.

La tasa de ocupación continúa situándose por debajo de lo que alcanzó antes de la pandemia[1], faltando por recuperar cerca de 161.000 puestos de trabajo, los que se concentran en jóvenes y mayores de 55 años (especialmente en quienes tienen más de 65 años) (ver gráfico Nº 2).

A nivel agregado, el empleo muestra una menor creación de empleo en doce meses que registros previos, creándose cerca de 108.976 nuevos puestos de trabajo. Al distinguir por nivel de formalidad, se concreta la tendencia que ha mostrado el empleo informal desde marzo de 2025, mostrando un mayor dinamismo que el empleo formal, alcanzando una variación anual de 3,2%. Por otro lado, el empleo formal muestra un crecimiento de solo 0,4% anual, el menor crecimiento desde los registros de la pandemia.

En más detalle, los puestos de trabajo que se crearon son resultado de la creación de puestos de trabajo formal (30.641) e informal (78.336), revirtiéndose en los últimos meses la destrucción de puestos de trabajo informal que ocurrió gran parte de 2025(ver gráfico Nº 4). Más en detalle, se observan una destrucción de puestos de trabajo asalariados en el sector privado formal, confirmando la tendencia de pérdida de dinamismo los últimos dos meses.

Con todo, el panorama del mercado laboral continúa mostrando el mismo debilitamiento que se ha observado en los últimos años, con una tasa de desempleo que se mantiene elevada, lo que se refleja en la tasa desestacionalizada que se ubica en 8,6% (40 meses con registros por sobre el 8%) y bajas tasas de ocupación que afectan no solamente a mujeres, sino que también a jóvenes, mayores de 55 años y mujeres. El empleo informal continúa aumentando mientras el asalariado privado se debilita fuertemente, lo que es preocupante en un contexto de elevados costos laborales y un bajo crecimiento económico.
[1] Dato al trimestre terminado en febrero de 2020.