ENDOWMENT PARA TVN: MÁS RECURSOS ESTATALES A CAMBIO DE NADA

Mientras Televisión Nacional de Chile registra pérdidas de más de $7.500 millones en el primer semestre y recientemente el Presidente del Directorio renunció por problemas políticos, el Gobierno impulsa una reforma a la ley N° 19.132, que crea el canal. Uno de los puntos más controversiales es la creación de un fondo patrimonial (endowment) con recursos públicos. ¿Es este el camino correcto para asegurar su sostenibilidad financiera? A continuación, presentamos un análisis crítico del mecanismo propuesto y de las últimas modificaciones aprobadas.

El proyecto de ley[1] comenzará esta semana a ser revisado por la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.

NUEVO SISTEMA DE FINANCIAMIENTO: EL ENDOWMENT

Un endowment o fondo patrimonial es un mecanismo de financiamiento de largo plazo que se basa en la creación de un capital inicial —generalmente con aportes públicos o privados— que se invierte en instrumentos financieros. A diferencia de un subsidio directo, el capital no se gasta: se conserva y solo se utilizan la rentabilidad generada por las inversiones para financiar determinadas actividades.

En este caso, el proyecto de ley impulsado por el Ejecutivo propone la creación de un endowment mediante una entidad de derecho privado sin fines de lucro, con un aporte fiscal inicial de US$ 30 millones. Este fondo estaría destinado exclusivamente a invertir en valores y bienes, y solo transferiría recursos a TVN en función de las ganancias que genere.

Sin embargo, mientras el fondo no alcance una rentabilidad suficiente para transferir a TVN 146.255 UF anuales (aproximadamente US$ 5,8 millones), el Estado podrá seguir financiando al canal a través de aportes fiscales directos al canal vía Ley de Presupuestos y nuevas inyecciones de recursos al fondo para aumentar su tamaño.

En la práctica, esto podría implicar un período prolongado de doble financiamiento público: uno al canal para cubrir sus déficits, y otro al fondo hasta alcanzar la rentabilidad esperada. Este mecanismo ha generado dudas fundamentalmente porque parece más un subsidio permanente que un modelo autosustentable. Además, el proyecto establece que el fondo podrá recibir donaciones privadas incentivadas tributariamente, las cuales serán complementadas por un aporte fiscal equivalente.

Estos cambios en el mecanismo de financiamiento de TVN serán insuficientes mientras el canal no se cuestione su actual forma de trabajo en medio de los enormes cambios que sufre la industria de la televisión y la producción audiovisual.

PROBLEMAS DEL MECANISMO PROPUESTO

1. Rentabilidad exigida poco realista: no se garantiza autonomía financiera en el corto ni mediano plazo.

El objetivo declarado es que el canal reciba anualmente US$5,8 millones a partir de los rendimientos del fondo (146.255 UF), pero la rentabilidad necesaria para lograrlo está lejos de ser realista con el aporte inicial de US$30 millones.

¿Por qué?

  • Si el fondo logra una rentabilidad del 8% anual (como el endowment de la Universidad de Harvard, considerado como uno de los fondos más grandes del mundo), se necesitaría un capital de al menos US$ 72,5 millones para entregar ese monto año a año. Eso equivale a 2,4 veces el aporte fiscal propuesto y requeriría unos 13 años de crecimiento sostenido, sin contar nuevas donaciones ni retiros.
  • Si, en cambio, el fondo rinde como el promedio del Fondo C de las AFP en Chile (4,1%), entonces se necesitaría un fondo de US$ 141,4 millones, es decir, 4,7 veces el monto inicial y un horizonte de 39 años para alcanzar lo propuesto por el proyecto de ley.

Es decir, lo más probable es que durante muchos años se necesitará que el Estado sigua aportando recursos a TVN vía ley de presupuesto de manera que el endowment crezca y alcance los objetivos de aportes anuales al canal que se establecen en el proyecto de ley.

2. Aportes fiscales paralelos y subsidio encubierto

Aunque el endowment se presenta como una solución de largo plazo para dar autonomía financiera a TVN, en la práctica el diseño actual implicará varios años de financiamiento dual:

  • Aportes directos al canal: hasta US$ 5,8 millones anuales vía Ley de Presupuestos.
  • Aportes al fondo: para que el capital inicial (US$ 30 millones) crezca hasta alcanzar una rentabilidad suficiente.

Este régimen transitorio, sin un plazo claro es, sin duda, traducirse en un subsidio basal encubierto, sin control efectivo ni garantías de eficiencia. El resultado: una dependencia prolongada del financiamiento estatal, opaca y poco exigente, contraria al espíritu de modernización, sostenibilidad, y autonomía que se debiese promover.

3. Dudas sobre la administración y gobernanza del fondo

El proyecto de ley establece que la administración del fondo estará a cargo de un directorio no remunerado de cinco integrantes, designados por períodos de cinco años, con experiencia en materias financieras y una renovación parcial anual.

Si bien se trata de un directorio técnico, será el Ministerio de Hacienda quien nombre a su presidente y no se especifica de manera clara los mecanismos de supervisión ni criterios de rendición de cuentas.

La fórmula propuesta podría dificultar la atracción de profesionales altamente calificados, dispuestos a comprometer tiempo y dedicación efectiva en la toma de decisiones de inversión y en la supervisión del fondo.

OTROS CAMBIOS RELEVANTES Y QUE SE APROBARON EN LA COMISIÓN DE CULTURA

Eventual aplicación de normas de empresas públicas. Se elimina la norma vigente que excluye a TVN del régimen general de empresas públicas, lo que permitiría que en el futuro le apliquen total o parcialmente, las disposiciones que rigen al Sistema de Empresas Públicas (SEP) u otro marco análogo. Cabe advertir que dicho Sistema fue diseñado para empresas de otra índole. Por ejemplo, sus directores no son ratificados por el Senado. Por ende, se deben buscar mayores exigencias de rendición de cuentas y planificación financiera para TVN, adaptadas a su carácter y misión.

Contraloría y control financiero. TVN quedará sujeto al control de la Contraloría General de la República en los mismos términos que el resto de las empresas estatales, eliminándose así la referencia a un régimen equivalente al de las sociedades anónimas privadas. Este cambio podría suponer una fiscalización más amplia y rigurosa sobre el uso de los recursos públicos. Sin embargo, en el caso de TVN, no se registran problemas relevantes de legalidad en las decisiones o actuaciones, por lo que no es evidente cuál sería el beneficio concreto de esta medida, considerando que podría implicar mayores costos en tiempos y procedimientos asociados al control de legalidad. Lo anterior, en un contexto competitivo y dinámico de la industria televisiva, podría tensionar innecesariamente la gestión del canal.

Financiamiento público y requisitos. Se elimina la norma vigente que limitaba los aportes fiscales exclusivamente a la señal de libre recepción del canal, permitiéndose ahora transferencias más amplias. En su reemplazo, se permite que el endowment transfiera recursos a proyectos relacionados con el cumplimiento de la función pública, siempre que no generen ingresos comerciales ni publicidad asociada a su ejecución. Se exceptúa expresamente de esta restricción a la señal abierta y al canal de noticias 24 Horas, los que sí podrán recibir publicidad.

Sin embargo, esta ampliación de fuentes de financiamiento fiscal podría generar incentivos cruzados y riesgos para el uso de los recursos. El texto propuesto es ambiguo en cuanto al tipo de proyectos que podrían recibir aportes, lo que podría abrir espacio a interpretaciones amplias sobre qué constituye “función pública” en el contexto televisivo. En un escenario en que se busca reforzar la misión de TVN, pero también su disciplina financiera, resulta discutible que se flexibilicen los criterios de financiamiento fiscal justo cuando se habilita un fondo adicional como el endowment. Esto debiera estar acotado con criterios más estrictos y mecanismos claros de evaluación.

CONSIDERACIONES FINALES

El mecanismo de financiamiento propuesto mediante un endowment no garantiza ni la autonomía financiera ni la sostenibilidad de largo plazo para TVN. Aunque se presenta como una innovación destinada a darle mayor estabilidad al canal, en la práctica configura una situación donde el canal dependerá de aportes discutidos anualmente vía ley de presupuesto y sin un horizonte claro de independencia económica.

Se estima que, en el escenario más probable, el Estado deberá sostener los aportes por al menos una década, lo que contrasta con la idea de una modernización a la forma en que se financia el canal. En los hechos, se trata de un subsidio basal encubierto, sin transparencia sobre su duración ni exigencias claras de eficiencia a cambio. Si los recursos están garantizados, ¿qué incentivos existen para optimizar la gestión editorial, programática y presupuestaria del canal?

Antes de comprometer nuevos recursos fiscales de carácter basal y por un periodo incierto de tiempo, resulta indispensable revisar en necesidad de mantener TVN tal como lo conocemos hoy, evaluar su propuesta de valor frente a otros medios, las estrategias para recuperar audiencia y las alternativas disponibles para asegurar su viabilidad y competitividad en el mercado actual de los medios de comunicación.

PARA PROFUNDIZAR EN LA DISCUSIÓN:


[1] Estado de tramitación del boletín 14.832: Cámara de Diputados, primer trámite constitucional. En abril de 2025, fue despachado con modificaciones por la Comisión de Cultura, y está a la espera ser revisado por la Comisión de Hacienda, antes de pasar a la Sala. El 29 de septiembre el Ejecutivo reiteró hizo presente la suma urgencia al proyecto.

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