El Gobierno insiste en mecanismos de reparto para mejorar las pensiones actuales, cuando pueden ser financiados con impuestos generales o vía propuestas alternativas como la que proponemos aquí https://lyd.org/wp-content/uploads/2024/12/TP-1671-PROPUESTA-ALTERNATIVA-PENSIONES.pdf
Nuestra propuesta se basa en aumentar en 3 puntos porcentuales la tasa de cotización y que vayan en su totalidad a las cuentas individuales.
En detalle:
1. Implementación gradual
El aumento de la cotización se haría de forma gradual, con incrementos de 0,5 pp. cada año, en lugar de 1pp. que es lo que propone actualmente la reforma.
2. Evaluación continua
Una vez alcanzado el aumento total de 3 puntos porcentuales, un órgano técnico como el Consejo Consultivo Previsional debería evaluar y determinar eventuales nuevos aumentos, considerando los impactos en el mercado laboral, así como también el estado de las finanzas públicas.
3. Liberación de recursos fiscales
Esta propuesta permitiría liberar una cantidad importante de recursos fiscales debido a un menor gasto estatal en el aumento de los costos laborales de los funcionarios públicos y una mayor recaudación tributaria.
Adicionalmente, se ahorrarían recursos al no crear nueva institucionalidad y al mantener la cobertura actual de la PGU. Se estima que el ahorro fiscal total en régimen sería del 0,65% del PIB.
4. Financiamiento del bono tabla y otras prioridades
Los recursos liberados serían suficientes para financiar el bono tabla, que busca cerrar la brecha de pensiones entre hombres y mujeres, y dejarían disponibles, en régimen, hasta 0,6% del PIB (US$2.000 millones) para financiar otras prioridades que hoy enfrenta la ciudadanía, como un aporte fiscal adicional para premiar el ahorro de los cotizantes.
Nuestra propuesta mantiene las bases de nuestro modelo de pensiones que ha sido reconocido como uno de los 10 mejores del mundo hace menos de dos meses, rompe un inmovilismo de cuatro décadas respecto al alza de la tasa de cotización y mejora las pensiones de las mujeres.
Es importante recordar que las pensiones aumentarán en la medida que se aumente el ahorro previsional. Es por ello que el aumento de la cotización debe ir a cuentas individuales y no a financiar gastos bajo mecanismos que ponen en riesgo la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones y las finanzas públicas.