El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer la tasa de desocupación nacional correspondiente al trimestre octubre-diciembre 2022, la cual se ubicó en 7,9%, incrementándose 0,7 pp. en 12 meses. La cantidad de personas desocupadas aumentó 13,8%, la mayor expansión desde el trimestre enero-marzo 2021.
Si bien la tasa de desempleo se mantuvo respecto al trimestre móvil anterior, esto se debió principalmente al aumento del empleo agrícola (8%), típico de esta época, mientras la mayoría de los sectores restantes continúan a la baja en línea con la recesión económica.
Dado que históricamente la tasa de desempleo cae a fin de año, debido a la mayor actividad que se genera transitoriamente durante esta época, conviene analizar los datos desestacionalizados. De esta forma, la tasa de desempleo subió 0,1 pp. ubicándose en 8,3% como se observa en el Gráfico N°1.
Gráfico N°1: Evolución Tasa de Desocupación (oficial y ajustada por estacionalidad)
En este trimestre pudimos ver un aumento del desempleo en 4 regiones y una reducción en 11, mientras que en una región se mantuvo. La Región Metropolitana -que concentra el 44% de los ocupados-, lidera la tasa de desempleo, con un registro de 8,9%, le sigue Tarapacá, Antofagasta y Coquimbo, todas con una tasa de 8,8%. En contraste, las regiones con menor tasa de desempleo fueron Los Lagos y Aysén, con registros de 3,6% y 3,8%, respectivamente.
Gráfico N°2: Tasa de Desocupación por región trimestre octubre-diciembre 2022
(con base a datos censales 2017)
Si observamos el cuarto trimestre del 2019, el total de ocupados era cercano a 9 millones de personas, mientras que en igual periodo del año pasado la cifra es practicamente igual. Es decir, luego de tres años donde hemos atravesado por la violencia subversiva, la pandemia y ahora una recesión, la economía chilena no ha sido capaz de crear nuevos empleos. Han sido tres año perdidos.
En conclusión, si bien el empleo que se genera estacionalmente en esta fecha modera el impacto de la recesión sobre la tasa de desocupación, los datos desestacionalizados dan cuenta de un desequilibrio creciente en el mercado del trabajo en respuesta a la contracción de la producción por la cual atraviesa la economía chilena.

