SALARIO MÍNIMO EN UN ESCENARIO COMPLEJO

El mercado del trabajo se ha visto profundamente impactado por la pandemia y las cuarentenas decretadas, lo que ha llevado a que la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial (SU3) sea de 21,3% en el trimestre móvil enero-marzo del presente año. A este sustancial desequilibrio se agrega que el 26,7% de los ocupados están en la informalidad, con el consiguiente daño previsional, al no estar ahorrado para su jubilación.

En este complejo escenario, se ha propuesto, por parte del gobierno, un aumento del salario mínimo a $337 mil mensuales, lo que contiene el aumento del costo de la vida desde septiembre del año pasado hasta la fecha.

Según el Economista Senior de LyD, Tomás Flores “este reajuste es razonable, ya que ante un desequilibrio tan sustancial del mercado del trabajo un reajuste mayor podría generar aún más desempleo e informalidad. El salario mínimo es habitualmente observado en las Pymes, que son probablemente uno de los sectores más afectados por esta pandemia, por lo cual imponerles un reajuste mayor al propuesto terminará perjudicando a los mismos trabajadores”.