
En el segundo caso se estaría tratando de una manipulación intencional de las cifras, detectada a partir de una Auditoría Técnica solicitada por el mismo director del Instituto, precisamente, para supervisar que sus procedimientos y procesos estuvieran siendo debidamente ejecutados.
A veces, debe darse un paso hacia atrás para avanzar dos hacia adelante. Es grave lo que se ha descubierto, pero me parece con esta auditoría a los procesos del INE, el director camina en línea correcta, hacia mayor transparencia y confianza. El INE es patrimonio importante, fuente de información valiosa para todos. Debemos siempre cuidar su institucionalidad.
Carta de Carolina Grünwald, Economista Senior de Libertad y Desarrollo, publicada en Diario Financiero.-