
La regulación vigente para el segmento de distribución eléctrica data de la década de los ochenta (1982), la cual era adecuada dados los factores que determinaban el riesgo que las empresas del sector enfrentaban en ese momento:
▶ acceso y costo de financiamiento
▶ desarrollo tecnológico
▶ penetración y relevancia del servicio eléctrico
▶ retorno esperado de mercado
"Actualmente, estos factores han cambiado, dejando de manifiesto la necesidad de una modernización en la regulación del sector", explicó García en su exposición. Sectores similares (transmisión eléctrica (2016) y gas (2017) ya han experimentado ajustes en este mismo sentido. "El actual proyecto de ley que introduce modificaciones en tres ámbitos (tasa de actualización de las empresas; procedimiento tarifario; y definición de las áreas típicas) se enfoca adecuadamente en términos generales", aseguró la economista.