
Los profesionales de ese centro son quienes conocen la historia completa del niño, lo que les permite tomar la mejor decisión para él y actuar con la celeridad necesaria. La actuación de las organizaciones no está ligada a su carácter público o privado, sino al diseño institucional del sistema, que debe establecer los mecanismos de apoyo y control necesarios. El proyecto de ley que crea el nuevo Servicio de Protección a la Niñez, ya considera mecanismos en este sentido, y, aún más, la propuesta realizada por la Subsecretaría de la Niñez resuelve ecuánimemente el problema: que, continuando los organismos colaboradores, y desempeñando junto al Estado la labor de adopción, éste último deba certificar todos los procesos, haciéndose con ello responsable por los mismos.
Carta de María Trinidad Schleyer, investigadora del Programa Legislativo de LyD, publicada en La Tercera.-