
Desde la perspectiva de derechos, el proyecto aprobado por las comisiones técnicas fue superior al presentado inicialmente. La iniciativa viene a hacerse cargo de las altas tasas de desempleo e informalidad en los jóvenes entre 18 y 28 años y abarca aspectos como la limitación a la jornada laboral y la necesaria flexibilidad para compatibilizar efectivamente sus obligaciones, cotizaciones previsionales y de seguridad social, la certeza de que no se perderán beneficios en caso de que los jóvenes opten por trabajar, entre otros.
Sorprende que sectores que, en la discusión en particular introdujeron positivas modificaciones-lo cual derivó en su aprobación unánime en la Comisión de Trabajo-, hayan votado en contra del proyecto en la Sala aludiendo a la precarización y pérdida de derechos. A modo de ejemplo y para justificar su negativa, indicaron que no regiría la indemnización por años de servicio y seguro de cesantía, en circunstancias que el proyecto sí contempla ambas materias.
Aun cuando estamos frente a un proyecto positivo, éste aún debe ser perfeccionado en el Senado.
Carta de John Henríquez, investigador del Programa Legislativo de Libertad y Desarrollo, publicada en La Tercera.-