
Tal como lo hizo presente la ministra de Medio Ambiente, Marcela Cubillos, ante la mencionada Comisión, la indicación sustitutiva recogió distintas mociones parlamentarias -propuestas por distintos congresistas- que abordaban la regulación del uso de las bolsas plásticas y sus consecuencias para el medio ambiente. Además, hizo presente que ya han sido 58 municipalidades, las que a través de ordenanzas, han regulado el uso de las bolsas plásticas.
En definitiva, el proyecto de ley prohíbe a los establecimientos de comercio la entrega de bolsas plásticas de comercio, que son aquellas producidas por un polímero que se produce a través del petróleo, entregadas por un establecimiento para el transporte de mercadería; o en el caso de compras realizadas por medios electrónicos, bolsa de transporte de mercaderías que es entregada al consumidor final. Se excluyen de esta prohibición las bolsas que constituyan el envase primario de alimentos, que sea necesario por razones higiénicas o porque su uso ayude a prevenir el desperdicio de alimentos.
Entre otros aspectos esenciales del proyecto, se establece que la fiscalización del cumplimiento de esta normativa quedará a cargo de las municipalidades, y que el incumplimiento será sancionado con una multa a beneficio municipal de hasta 5 UTM por cada bolsa de plástico entregada. Asimismo, que el Ministerio del Medio Ambiente promoverá e implementará programas de educación ambiental dirigidos a la ciudadanía sobre el uso de bolsas de plásticas de comercio.
En cuanto a la vigencia de la ley, se contempla un plazo de 6 meses contados desde la publicación, y de 2 años, tratándose de micro, pequeñas y medianas empresas. Con todo, en el tiempo intermedio entre la publicación y los referidos plazos de vigencia, los establecimientos de comercio podrán entregar un máximo de dos bolsas de plástico a los consumidores, por cada compra realizada.

De este modo, más que prohibir la entrega de bolsas plásticas, se puede avanzar hacia una regulación como la que tienen otros países, donde se racionaliza su uso, cobrando al cliente por el uso de bolsas. "Además, deben explorarse otras medidas y políticas que tiendan a la protección del medio ambiente y a educar a la población en esta materia. Más que medidas de prohibición como la propuesta se debe avanzar en forma decidida en materia de reciclaje", agrega la abogada.
En este sentido, el proyecto hoy aprobado en la Comisión de Medio Ambiente del Senado requiere sin dudas un análisis más profundo, que esperamos se produzca en la siguiente etapa de su tramitación.