Hoy, domingo 3 de diciembre es el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, realidad que afecta hoy a 16,7% de nuestra población según la última Encuesta Nacional de la Discapacidad (ENDISC) realizada en 2015. Esto equivale a decir que, tomando las cifras oficiales, cerca de 2,8 millones de personas en Chile sufren de alguna discapacidad.

"Compartiendo el objetivo último de hacer real la inclusión laboral de las personas con discapacidad, este esfuerzo de poco sirve si no se le acompaña de instrumentos de capacitación efectivos, adaptibilidad laboral o incluso de algún subsidio a la contratación", asegura Candia. Un complemento factible a este esfuerzo podría ser avanzar en la promoción de la contratación de los cuidadores de las personas con discapacidad, quienes sin duda requieren de puestos de trabajo más flexibles que incluso incorporen posibilidad de teletrabajo, de tal modo de poder compatibilizar su compleja realidad con la eventual (muchas veces necesaria) participación en el mercado laboral.
"Otro aspecto de gran prioridad debiese ser avanzar en contar con instrumentos de certificación de las personas con discapacidad en Chile", señala la investigadora. Cabe destacar que hoy menos del 10% de las personas con discapacidad se encuentran en el Registro Nacional de la Discapacidad, lo que impide tener un conocimiento acabado de la realidad de la discapacidad en Chile, y por ende de cuáles son sus necesidades y carencias. Asimismo, al no haber un Registro efectivo, nada asegura que los beneficios existentes o aquellos que se puedan crear vayan a ser asignados efectivamente a quienes están en esta condición. Por ello, debiese avanzarse en mejorar este Registro, fortaleciendo o complementando el rol de las COMPIN en esta materia. Además del necesario fortalecimiento institucional requerido para este desafío, debiese incentivarse la inscripción de las personas con discapacidad en este Registro, asegurándoles confidencialidad de la información entregada e informando masivamente de los beneficios de contar con dicha certificación.
Mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad y promover su igualdad de oportunidades, de tal modo de lograr su inclusión real, es sin duda un desafío importante que debemos abordar a nivel país.