El tema del crecimiento se ha empezado a levantar en las distintas campañas presidenciales, dando cuenta del reconocimiento que se está dando ahora a la necesidad de crecer para generar bienestar y financiar las políticas públicas.

El desempeño de los distintos gobiernos en esta materia confirman lo anterior: períodos de bajo crecimiento han impedido que más personas salgan de su condición de pobreza, e incluso han significado un retroceso en esta materia.
A partir de los indicadores para el desarrollo del Banco Mundial, en el Cuadro N° 1 se presenta las distintas tasas de pobreza e ingreso per cápita en dólares contante 2010. Para medir la pobreza se considera al porcentaje de la población que tiene menos de $ 1,90 dólares al día día (medido según paridad de poder de compra, PPP, del año 2011), lo que corresponde a cerca de $ 24.000 por persona al mes, en pesos del 2017.
Bajo esta medición, en el período presidencial de Michelle Bachelet que comenzó en marzo de 2006 y terminó en marzo de 2010 entraron en situación de pobreza 62.210 personas y en el período que va desde marzo de 2014 a la fecha lo habrían hecho 73.748 personas.
En contraste, durante el período presidencial de Sebastián Piñera (marzo 2010 a marzo 2014), habrían salido de la pobreza unas 280.399 personas.
[1] Henoch y Larraín (2015). “El rol del crecimiento económico en la reducción de la pobreza”. Serie de Informe Social N° 154, Libertad y Desarrollo. Diciembre 2015.
